El PSOE avisa al PSC que no mueve su posición: “La nación es España”-

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Iceta y Fernández acuerdan una reunión a principios de la semana que viene

El nuevo mando del PSOE está dispuesto a abrir un debate teórico para revisar su proyecto político. Pero no está dispuesto, de ninguna de las maneras, a reabrir el debate sobre el modelo de Estado. Un debate territorial en el que muchos piensan que ya fueron todo lo lejos que podían llegar –más, en todo caso, de lo que algunos querían– con la declaración de Granada suscrita en julio del 2013 por Alfredo Pérez Rubalcaba con Pere Navarro y todos los barones socialistas, y que fijó su propuesta en una reforma constitucional en clave federal.

 

En espera, ahora, de que PSOE y PSC logren acordar un nuevo marco de relación tras el choque de legitimidades entre el comité federal del primero y el consejo nacional del segundo, a cuenta de la posición ante la investidura de Rajoy, la defensa de Miquel Iceta del reconocimiento de Catalunya como una nación es rechazada de plano por la gestora de Ferraz y por amplísimos sectores del PSOE andaluz, extremeño, castellano, asturiano o madrileño.

 

El presidente de Castilla-La Mancha, Emiliano García-Page, lo verbalizó ayer con contundencia: “La nación es España”. Una nación que aseguró que, “desde el origen”, siempre incluyó a Catalunya. “El PSOE no se va a replantear ni la Constitución ni lo que es España, y mucho menos por coyuntura electoral”, advirtió Page. Y confió en que, “aunque se sienta presionado”, el PSC no caiga en las garras del nacionalismo.

 

En nombre del PSOE andaluz, Juan Cornejo también dio un sonoro portazo: “Nuestro punto de partida, que fue unánime incluyendo al PSC, es la declaración de Granada. Si algunos pretenden proponer modificaciones o mejorar ese texto, tendrán que ponerlo encima de la mesa y dar las explicaciones oportunas. Porque alguien tendrá que explicar qué significa la propuesta de nación”.

 

Otros dirigentes del PSOE, como la vallisoletana Soraya Rodríguez o el madrileño Rafael Simancas, salieron también en tromba para reafirmar la indivisibilidad de la soberanía de la nación española.

 

Por su parte, Iceta recordó, en la rueda de prensa posterior a la primera reunión de la nueva ejecutiva, que el PSC defiende el reconocimiento de Catalunya como nación desde el año 1978. Un concepto, dijo, que no hay que confundir con el de Estado. “En un Estado pueden convivir diversas naciones”, manifestó el líder del PSC atribuyendo a nación un valor sentimental e identitario, no de estructura de gobierno. Lo que no quiere decir que, para los socialistas catalanes, sea una cuestión a abordar en la reforma federal de la Constitución, apuesta que se ha fortalecido en el último congreso del PSC.

 

Al final de la comparecencia, Iceta recibió una llamada del presidente de la gestora, Javier Fernández. “Me llama Javier”, dijo mientras enseñaba en la pantalla del móvil la llamada entrante. Iceta se disculpó y abandonó la sala para mantener, según explicaron fuentes del PSC, una conversación “con muy buen tono”. Iceta y Fernández se emplazaron a reunirse en Ferraz a principios de la semana que viene.

 

Por la mañana, el líder del PSC había llamado a la gestora, pero no pudo hablar con Fernández –en sesión plenaria en Asturias–. Sí lo hizo, explicó, con el portavoz de la misma, Mario Jiménez, para ponerse “a su disposición para lo que haga falta” y emplazarse a verse para tratar, entre otras cuestiones, la relación entre el PSC y el PSOE. “Nosotros estamos razonablemente satisfechos con la relación actual”, dijo Iceta, pero “la existencia de discrepancias requiere una reflexión sobre sus efectos y la eventual capacidad de revisar y mejorar la relación que tenemos y, eventualmente, quizás cambiarla”.

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