La mercancía del odio

PEDRO G. CUARTANGO

31/10/2016

La grotesca intervención de Gabriel Rufián, diputado de ERC, no merecería ningún comentario si no fuera porque hay muchos rufianes en la política española.Son gentes de menos de 40 años que se dedican a dividir a los españoles en buenos y en malos y alientan una dinámica del odio. Niegan legitimidad al Parlamento y apelan a la calle para justificar todo lo que hacen.Su característica más notable es que denuncian la paja en el ojo ajeno pero jamás ven la viga en propio. Tienen un doble rasero por el que se arrogan la autoridad de dar lecciones a los demás sin aceptar jamás la crítica porque ellos se sitúan por encima del bien y del mal.Otro de sus rasgos consiste en que tienen una visión maniquea de la historia de España porque no habían nacido cuando murió Franco. Carecen de la memoria de mi generación, nacida en los años 50, que creció escuchando los horrores de la Guerra Civil y que conoció los abusos y la mediocridad de la dictadura del general que habitaba en El Pardo.Les vendría bien saber que España es un país cainita con una sucesión de contiendas civiles desde el regreso de Fernando VII. El empeño de este rey felón fue asesinar a miles de liberales que habían contribuido con su lucha contra los franceses a restaurar su reinado.El siglo XIX estuvo marcado por un enfrentamiento recurrente entre las dos Españas, que se prolongó en las primeras décadas del XX. La Guerra Civil que estalló en 1936 fue la inevitable consecuencia de ese odio cainita que existía entre la derecha y la izquierda.Contaré por enésima vez que mi abuelo estuvo a punto de ser fusilado en la estación de ferrocarril de Miranda de Ebro por la inquina de un vecino, que le consideraba un peligroso republicano.Tras su victoria, el general Franco practicó una represión implacable contra los vencidos, que acabaron en el exilio, en el paredón o en la cárcel. Fueron casi 40 años de dictadura sin partidos, sin prensa libre y sin libertad de reunión y expresión.Es necesario recordar todas estas obviedades porque personas como Rufián se han convertido en vendedores de odio, que quieren provocar una nueva confrontación entre las dos Españas y que están empeñados en construir la ficción de que los problemas sólo se resuelven mediante el uso de la fuerza y la violencia en la calle.En un mundo complejo, donde la política y el Estado son los únicos medios para frenar el poder de los mercados, Rufián y los suyos defienden soluciones simplistas, basadas en la creencia infantil de que los recursos del Estado son ilimitados.Me llama la atención también el furibundo nacionalismo de Rufián, hijo de padres andaluces y criado en Santa Coloma, que es dirigente de un partido como ERC, que está provocando una profunda fractura en la sociedad catalana y que defiende un nacionalismo excluyente, contrario a todos los ideales igualitarios de la izquierda.Gabriel Rufián, que tiene hoy 34 años, expresa por igual odio y mala educación, no respeta a quien no piensa como él y se sitúa por encima de los demás, que, según su parecer, no tienen derecho a existir. La pregunta es qué educación ha recibido este perdonavidas para convertirse en un ser consumido por la intolerancia y el rencor. No puedo responder a esta cuestión, pero me temo que España empieza a estar llena de rufianes.

 

Anuncios

El independentismo en horas bajas

Por si te ienteresa, hí va mi último artículo

El independentismo, en horas bajas

La aventura indepe ya acumula unos años de experiencia, suficientes para pasar un cierto balance. Les ha ido bien, en general, aunque los frutos son pocos y esmirriados: han llenado titulares de prensa. Han movilizado a la gente, han lanzado soflamas, han agitado banderas al viento y al sol. Pero no han cambiado nada: ningún país los reconoce, la nave del Estado no se ha movido un centímetro de su ruta, los partidos políticos apenas recogen ninguna de las propuestas independentistas. Incluso desde Euzkadi la respuesta que obtienen es “don’t disturb: no molesten”. Solo han conseguido, al socaire de la irrupción de Podemos, un reconocimiento ambiguo al “derecho a decidir”, que podría llegar, como máximo, a un cierto referéndum no vinculante. El PSC, que pasa su propio calvario (cuarta fuerza en Cataluña, por detrás de Ciutadans), corre como loco a apuntarse a “la vía canadiense”, a ver si así frena la vía de agua por la que pierde un chorro de votos diarios. O sea, poca cosa.

 Así, al remansar las aguas, la gente piensa y echa cuentas. Y surgen las primeras decepciones. Es el caso de Anna Ribes, una lectora de LaVanguardia, ampurdanesa, que, en un catalán terso y brillante, hace una síntesis demoledora del momento por el que pasa el procés. Traduzco: “…es el momento de hacer una reflexión serena de la situación. El hecho es que actualmente no hay una mayoría favorable a la independencia de Catalunya; el procés no tiene ningún apoyo internacional de ningún Estado del mundo; en caso de independencia, Catalunya quedaría fuera de la Unión Europea; no se podría financiar en los mercados internacionales porque su deuda pública está calificada como basura y aún peor, en caso de utilizar la vía unilateral, es decir, fuera de la ley, nadie la reconocería.

 El problema que tenemos es que en Catalunya no se ha hecho autocrítica de ninguna clase, aquí todo es arrebato (rauxa), demagogia y victimismo, ni tampoco un planteamiento racional de la situación. El Govern improvisa en su enloquecida huida hacia adelante, porque hace tiempo se dio cuenta de que era más fácil echar la culpa a los demás y tapar los recortes y la corrupción con falsedades que gobernar el día a día. Y entretanto, las élites extractivas del poder viven, y viven muy bien, del procés. Abramos los ojos de una vez.”

 El procés tiene también su procés, y ahora está en horas bajas. Tras el trajín de las manis y el voleiar d’estelades  y el sacarse selfis sobre un mar de sonrisas, de repente se ha hecho el silencio y pasan las horas y los días, y la gente mira alrededor, y se mira al espejo: ¿pero qué sentido tiene todo esto? Y la gente perspicaz como esta señora Ribes empieza a maliciar si tanta alforja, más que para el viaje a Ítaca, no ha servido para tapar las vergüenzas de alguien, porque lo de la independencia al final resultó una quimera, una entelequia, una juego de manos para tenernos entretenidos.

 Los que discutimos, los que nos opusimos, los que hemos perdido amistades por disentir del procéspoco vamos a influir: este es un juego perverso de buenos y malos, y mucho me temo que no somos de los buenos. El cambio de rumbo vendrá desde dentro, de los que se subieron al barco alegremente y ahora se frotan los ojos por lo que ven. Nosotros éramos como Casandra, profeta de desgracias a los que no se hizo caso. Pero nuestros argumentos resuenan ahora en los oídos de la buena gente que, vuelta en sí, empieza a pedir resultados. O empieza a atar cabos: ¿por qué en medio de la crisis? ¿por qué en medio de los casos de corrupción? ¿por qué en medio del silencio de plomo del resto del mundo? Aquí hay algo raro, raro, raro…

jesús royo arpón. barcelona-spain

Intervención Conseller Nac. Eduardo Valencia (Ágora Socialista) en el Consell Nacional (25/10/2016)

Apreciados compañeros/ compañeras:

Desde Ágora Socialista y en el mío propio queríamos dar la enhorabuena al compañero Miquel Iceta por su victoria en la reciente consulta y a la compañera Nuria Parlón por aceptar el reto de presentarse a unas primarias…, visto los tiempos que corren.

Bien… Tras el resultado electoral del pasado 20 de Diciembre, llevamos prácticamente un año con un gobierno del Estado denominado “en funciones”, lo cual implica la práctica paralización de iniciativas gubernamentales y, por otro lado, también la paralización de propuestas por parte de la oposición al no existir ésta, por estar también “en funciones”.

Este es el panorama que estamos contemplando desde hace casi un año y no quiero extenderme más sobre esta situación.

Como sabéis, o al menos lo recordamos nosotros, en el primer debate del Consell Nacional tras las elecciones de diciembre pasado, nuestra corriente abogó por una abstención del PSOE en la disyuntiva de tener que elegir ante un mal peor.

Actualmente la estrategia ha cambiado aunque los objetivos siguen siendo los mismos que es el rechazo a unas terceras elecciones y conseguir la gobernabilidad de España. Sin embargo, entendemos que los últimos acontecimientos ocurridos en el seno del PSOE, unido al empecinamiento del Gobierno Catalán en tensar más la cuerda, ha generado en nuestra militancia un descontento y una crispación ante lo que nos espera, viendo en el PP un obstáculo insalvable para salir de la crisis territorial que se avecina. Es por eso que hemos decidido abstenernos sobre la conveniencia de que nuestros diputados, en su libre albedrío, puedan votar favorablemente o no a la abstención en el Congreso de los Diputados.

Compañeros, “los Tiempos están cambiando”, como dijo el actual premio Nobel de literatura…,¡si aparece!, aunque no debemos olvidar también que “la unión hace la fuerza”, muchas gracias.

.Sobre voto del PSC para desbloquear la formación de Gobierno

— Sobre el posible voto de ICETA/PSC diferenciándose de lo que vote el PSOE y encima presumiendo de esa diferencia con un tono de provocación y suficiencia e incluso diciendo que aceptará una posible sanción por ello:
 
1) Algunos han apuntado que eso podría significar romper la relación de privilegio que mantiene el PSC con el PSOE o que les echen al Grupo Mixto.
 
2) No creo que el PSOE llegue a tanto porque no son tan irresponsables como lo están siendo en este proceso ICETA/PSC.
 
3) En todo caso, ICETA/PSC han participado en los debates acerca de desbloquear la formación del gobierno y pasar a una oposición contundente a continuación. Yo creo que es una irregularidad política por no decir una indignidad democrática que ICETA/PSC no acepten el resultado del debate y los acuerdos de ello derivados.
 
4) Además, la dirección del PSC debería ser más cuidadosa porque deberia saber que anda por ahí un nada desdeñable y entusiasta grupo de socialistas trabajando por la reactivación de la Federació Socialista Catalana del PSOE. Y el PSC debería saber que hay chulerías que las carga el diablo.
 
5) Por mi parte, debo decir que desde el primer momento de la unidad que yo consideré artificiosa, poco conveniente y de resultados más que dudosos para el PSOE y que incluso pensaba que nunca debió desaparecer la FS Catalana del PSOE.
 
6) Sin embargo, yo, por lealtad con la unidad acordada no trabajé para recuperar la FS y me limité a aceptar lo acordado y a trabajar en el nuevo marco aunque el correr de los años demostró cada vez más la deriva del PSC hacia complicidades con los nacionalistas por lo que me di de baja y retorné directamente a militar en el PSOE.
 
7) Desde hace muchos años incluso hasta hoy en día, veo muy escasas posibilidades de que se recupere la FS porque aún sabiendo el papel cada vez más insignificante del PSC en el escenario político catalán y español, algunos destacados compañeros a los que he consultado y la propia dirección federal del PSOE no están por su recuperación, aunque Iceta siga provocando y ni que cante misa.
 
8) Tampoco creo que Iceta desee la vuelta de la FS porque sabe de sobras que sin el acuerdo con el PSOE, el PSC desde ese papel insignificante, resultaría ya prácticamente residual.
 
Salud. Pepe Castellano

Cuando se jodiò el PSC?

¿Cuándo se jodió el PSC?

Evolución del voto socialista

En qué momento se jodió el Perú?”, se pregunta Zavalita en el arranque de Conversación en La Catedral (Mario Vargas Llosa, 1969). ¿En qué momento se jodió el PSC?, deberían preguntarse sus dirigentes… y los del PSOE, si es que todavía queda alguno.

La disputa que se vive este fin de semana en Cataluña entre Núria Parlony Miquel Iceta es apenas una escaramuza entre dos candidatos que se parecen demasiado como para que alguno de ellos represente un antes y un después, al margen de la edad, que juega a favor de la alcaldesa de Santa Coloma, en la azarosa historia del socialismo catalán. Incluso ante esa esencial pregunta, los dos responderían algo parecido.

El caso es que el PSC seguirá jodido si no se analiza a fondo el porqué de su caída, cuáles han sido las causas que han llevado a Cataluña, de ser uno de los dos graneros del PSOE (el otro es Andalucía), a ser una constante pesadilla, una de las razones del desplome del partido a escala nacional (o estatal, como preferirían decir los inquilinos del cuartel general de la calle Nicaragua).

Hagamos un poco de historia. El PSC se comportó electoralmente de forma coherente con los resultados del PSOE en toda España durante mucho tiempo. Incluso en dos ocasiones (en 1996 y en 2008), el porcentaje de voto registrado por los socialistas en Cataluña en las elecciones generales superó a la media nacional.

En las elecciones autonómicas, el PSC obtuvo buenos resultados desde la reconquista de la democracia hasta alcanzar un pico del 37,7% en los comicios de 1999. A pesar de haber caído seis puntos en los que tuvieron lugar en 2003 (31,16%), Pasqual Maragall logró auparse a la presidencia de la Generalitat gracias al llamado Pacto del Tinell, que dio lugar a un gobierno tripartito (PSC-ICV-ERC) de triste recuerdo.

Zapatero prometió, si llegaba al gobierno, respetar el Estatuto que pactara el Parlament. Ahí empezó a joderse el PSC

Unos días antes de esas elecciones, en un mitin multitudinario celebrado en el Palau Sant Jordi,José Luis Rodríguez Zapatero -entonces líder del PSOE en la oposición- prometió, si llegaba al gobierno, “respetar el nuevo Estatuto que pacte el Parlamento catalán”. Y ahí comenzó a joderse el PSC.

La frivolidad con la que se gestó esa oferta -tal vez ni el propio Zapatero pensaba que en marzo de 2004 lograría ganar las elecciones- arroja luz sobre las consecuencias de esa promesa insólita. Cuenta Alfredo Pérez Rubalcaba que esa generosa propuesta, que consistía en dar por bueno lo que aprobara un Parlament con mayoría nacionalista, fuese lo que fuese, no figuraba en el discurso inicial que tenía previsto pronunciar el secretario general del PSOE, y que la modificación, con la introducción de ese párrafo, se produjo en pleno vuelo entre Madrid y Barcelona y tras una conversación con su asesor Miguel Barroso.

El nuevo Estatuto fue aprobado en 2006, año en el que el PSC volvió a caer hasta el 26,8% en las elecciones autonómicas, algo que podría ser atribuido al desgaste propio del ejercicio del poder. Sin embargo, el PSOE de Zapatero estaba por esas fechas en plena forma. En las elecciones de 2008, el PSOE logró revalidar su triunfo con un porcentaje de 43,87% (tan solo superado por el histórico triunfo de Felipe González en 1982: 48,1% de los votos). El resultado en Cataluña en esas elecciones fue aún mejor: 45,33%, siendo Carmen Chacón cabeza de lista por Barcelona.

José Luis Rodríguez Zapatero y Pasqual Maragall

En junio de 2010 se hizo pública la sentencia del Tribunal Constitucional sobre el Estatuto de Cataluña (que había sido recurrido por el PP). El Alto Tribunal recortó 14 artículos y reinterpretó otros 27. Aunque la mayor parte de la nueva norma, que preveía una ambiciosa ampliación de la autonomía, fue respetada por el Constitucional, la sentencia fue valorada por los partidos avalantes del Estatut como un golpe antidemocrático. El propio líder del PSC y al mismo tiempo presidente de la Generalitat, José Montilla, declaró sentirse “indignado” por la decisión de los magistrados. Y ahí fue cuando el PSC acabó de joderse.

José Montilla declaró sentirse “indignado” por la sentencia del Tribunal Constitucional. Y ahí el PSC acabó de joderse

En las elecciones autonómicas de noviembre de 2010, el PSC cayó 8,5 puntos y perdió nueve escaños, mientras que CiU se aupó con el triunfo alcanzando el 38,4% de los votos y 62 escaños (¡34 más que los socialistas!).

Desde entonces, el PSC ha ido de mal en peor, hasta caer a un ridículo 12,7% en las autonómicas de 2015. El PSC se ha desplomado mucho más que el PSOE, que en su peor registro, en las elecciones de junio de 2016, logró el 22,6% de los votos: 8,5 puntos por encima de lo que consiguió el PSC en esas generales en Cataluña.

La enfermedad del PSC, por tanto, es mucho más aguda que la del PSOE, lo cual ya es decir mucho. Y tiene que ver, como demuestran los datos, con un posicionamiento en Cataluña que le llevó a asumir postulados muy parecidos a los de los nacionalistas. Pero, mientras que para éstos cualquier recorte que se aplicara desde Madrid (bien en el Congreso, bien en el TC), se convertía inmediatamente en un arma política contra el Estado, contra el gobierno central; para el PSC, esos mismos ajustes significaban una traición a lo prometido por Zapatero en el mitin de Sant Jordi. Es decir, se transformaban en un elemento de desgaste político.

A partir del momento en el que el PSC asumió postulados propios de los nacionalistas, le empezó a ir rematadamente mal

La crisis del PSC tiene que ver con su pérdida de perfil. Durante los años en los que los socialistas catalanes representaron a una formación de izquierda autonomista, al PSC le fue bien. A partir del momento en que asumieron postulados propios de los nacionalistas (como, por ejemplo, el reconocimiento de Cataluña como “nación”, o el cuestionamiento de la legitimidad del Tribunal Constitucional), le empezó a ir rematadamente mal.

El PSOE, por su parte, no se podía permitir que el PSC hiciera la guerra por su lado, avalando un Estatuto que ponía en riesgo los esquemas de solidaridad interterritorial que hacen posible que las comunidades más pobres no se alejen demasiado de las que tienen una mayor renta per cápita.

Curiosamente, el hundimiento del PSC se produce como consecuencia de que uno de los dos graneros del PSOE (Andalucía) se levanta contra esa tentación de establecer un mapa autonómico de dos velocidades.

El drama para el PSC es que parece no haber aprendido la lección. Quiere seguir pareciéndose a los nacionalistas e incluso plantea desligarse de la disciplina del PSOE. Por desgracia para el socialismo catalán, ni Iceta, ni Parlon parecen haber entendido por qué se jodió su partido, por qué  perdió la confianza de cientos de miles de catalanes.

El peor error es el que no se corrige y, para ello, hay que llegar a reconocerlo. Me temo que el PSC va a seguir jodido bastante tiempo.

Acabado de leer en Internet:

Por fin: socialistas catalanes se reúnen para recuperar el PSOE en Cataluña

17

Quieren “defender el interés común de todos los españoles”. Olé.

FSC  Socialista PSOETodo lo que es nació, y todo lo que es grande nació pequeño. Nos enteramos que una llum de seny neix al socialisme català. Un grupo de socialistas se prepara para recuperar la Federación Socialista Catalana, y lo explica así:

“Los miembros de la Plataforma FSC-PSOE convocamos a un encuentro para presentar el Manifiesto para la Recuperación de la Federación Socialista Catalana.

Queremos proponer a la organización del PSOE que abra el debate para solucionarel problema que se creó en el año 1978 cuando se constituyó el PSC como ente diferenciado.

La existencia de un partido confederado con soberanía exclusiva en una comunidad del Estado es una anomalía incompatible con el modelo federal igualitario del PSOE.

La anomalía señalada es perjudicial no sólo para nuestro partido, sino para el conjunto del país, pues el modelo territorial que el PSC propone para España está basado en las mismas premisas confederales de su relación con el PSOE.

Los partidos son los canales que articulan la voluntad popular. Cuando los partidos se confederan, se dificulta su cometido para defender el interés común de todos los españoles, objetivo que debe ser prioritario para un partido de gobierno como el PSOE”.

Sres. de la Federación Socialista Catalana: tienen todo el apoyo de los dolços. Aquest és el camí.

Dolça i renovada Catalunya…