El tam-tam del victimismo

  • Más allá de crisis coyunturales, los catalanes de hoy son más iguales a los demás españoles que nunca antes en la historia de nuestra península. El historial de renta por comunidades a lo largo de la democracia informa de un estrechamiento sostenido de la brecha económica entre un catalán y un andaluz, por ejemplo, o incluso del ‘sorpasso’ per cápita del madrileño. Y eso es difícil de digerir para el que siempre se sintió especial. Mucho se ha repetido desde que lo descubrió un profesor que tuvo Juaristi, pero lo diremos una vez más: no es que los nacionalistas quieran ser ex españoles, es que quieren ser españoles de primera.
  • JORGE BUSTOS 20/05/2016

Seguir leyendo El tam-tam del victimismo

Anuncios

Lo que la “estelada” esconde

¿cuál es la calidad de la democracia en Cataluña cuando vemos exhibirse de forma permanente una bandera partidista en multitud de sitios como Ayuntamientos, rotondas, paseos, avenidas o parques de bomberos, marginando los símbolos oficiales? ¿A qué tristes circunstancias históricas nos recuerda en las que se ha confundido la bandera de un movimiento político con la del conjunto de la comunidad? ¿Tienen alguna credibilidad los políticos soberanistas cuando levantan la bandera de la libertad de expresión y la democracia, pero justifican y defienden la presencia oficializada de “esteladas”?

El uso de esa bandera quiebra el deber de neutralidad de las instituciones catalanas

Seguir leyendo Lo que la “estelada” esconde

La tregua

FRANCESC MORENO

3 min

Parece que el nacionalismo catalán busca una tregua con el Estado después de varios años de anunciar una declaración de independencia inminente y de alardear de vivir al margen de él aplicando lo que la neolengua nacionalista llama ‘la desconexión’.

Los secesionistas piensan que, ya que no es posible la independencia, de lo que se trata es de mantener el gobierno

Las razones de este cambio táctico son numerosas. Puigdemont necesita reforzar su imagen presidencial lastrada por la sombra de Mas, la visibilidad de Junqueras y los dolores de cabeza de la CUP. CDC quiere reorientar su estrategia para recuperar centralidad y tratar de frenar su decadencia electoral. Junqueras, convertido en el hombre fuerte del Gobierno, es plenamente consciente de que lo de la independencia va para largo y que, si quiere ser el próximo presidente de la Generalitat, debe reforzar su imagen de gestor, capaz de solventar los problemas cotidianos. Por ello, la estrategia de mantener el discurso de máximos evitando compromisos temporales concretos y pactando mejoras de financiación, retirada de recursos, etc., es plenamente coherente.

Los secesionistas piensan que, ya que no es posible la independencia, de lo que se trata es de mantener el gobierno. Y así seguir con las políticas de adoctrinamiento en la escuela, el control de los medios, el incumplimiento de sentencias y la construcción de ‘estructuras de Estado’. Pero en un tono formalmente moderado. Con doble lenguaje en Madrid y Barcelona para evitar un ‘choque de trenes’ –concepto abandonado– que implicaría su derrota con la actual correlación de fuerzas. Ya vendrá el momento de volver a echarse al monte cuando piensen que se dan las condiciones propicias. Lo importante es que el ‘régimen’ no caiga.

Menos comprensible es la postura del Gobierno en funciones. La reunión permitió a Rajoy ocupar los informativos y hablar más de temas generales –los refugiados– que del asunto en cuestión. En plena precampaña, Rajoy quiso combinar un discurso de firmeza frente a la independencia pero a la vez reivindicar su puesta en duda capacidad de hablar con todo el mundo, y quién sabe si abrir la puerta a una posible abstención, al menos de CDC, en una futura investidura.

Los catalanes no nacionalistas, hartos de haber sido moneda de cambio durante 35 años, se preguntan qué contrapartidas obtienen con la tregua

Los catalanes no nacionalistas, hartos de haber sido moneda de cambio durante 35 años, se preguntan qué contrapartidas obtienen con la tregua. ¿Qué concesiones han hecho los nacionalistas?

No parece que los independentistas hayan renunciado a nada. Reivindican y practican el victimismo como siempre. En cambio, el Gobierno central no exige públicamente y con claridad medidas concretas para cosas tan obvias como que en Cataluña el Estado de derecho no se vulnere un día sí y otro también. Que los disidentes no sufran acoso. Que el dinero público no sirva para fomentar la secesión.

Veremos cómo evolucionan los acontecimientos tras las próximas elecciones, pero algo con lo que deberán contar los gobernantes de Madrid y Barcelona es que la pasividad y el silencio de los catalanes no secesionistas no va a volver. Va a ser más difícil que en el pasado utilizarlos de moneda de cambio.

El Parlamento catalán cuesta más que el Congreso y el Senado juntos

Carles Puigdemont toma la palabra en una sesión de control del Parlamento catalánLos 17 parlamentos autonómicos cuestan al año 328 millones de euros, el que más el catalán, que supone un desembolso de 51,9 millones y un gasto por parlamentario de 188.000 euros, un 85 por ciento superior al de un diputado del Congreso, según un estudio de la plataforma Convivencia Cívica Catalana (CCC). Esta entidad ha analizado cuánto cuestan las cámaras autonómicas en un informe basado en los datos disponibles más recientes, correspondientes al último ejercicio finalizado, el de 2015.

Leer la noticia completa

El Tribunal Supremo declara ilegales las banderas “Esteladas” en los edificios oficiales y el los espacios públicos

Con motivo de las elecciones municipales de mayo del año pasado, Societat Civil Catalana (SCC) solicitó vuestra ayuda para localizar banderas esteladas en los edificios oficiales y en las calles, plazas y carreteras de Cataluña. También lo hemos hecho en las últimas elecciones autonómicas y generales. Con las informaciones que nos habéis facilitado hemos podido presentar cientos de denuncias ante las Juntas Electorales de Zona. Seguir leyendo El Tribunal Supremo declara ilegales las banderas “Esteladas” en los edificios oficiales y el los espacios públicos