¿Sería la independencia de Cataluña un buen negocio? (I)

Mi contestación a la pregunta de si la independencia sería o no un mal negocio, es un sí rotundo. No sólo sería un mal negocio independizarse sino que afirmo que casi con toda seguridad sería un pésimo negocio. ¿En qué me baso para hacer una afirmación tan rotunda? Primero, en un hecho incontestable: a los catalanes nos ha ido muy bien siendo españoles; y, segundo, en que no hay un solo argumento sólido que avale la noción de que la independencia mejoraría nuestro nivel de bienestar. Paso a desarrollar sucintamente estas dos tesis.

Clicar para leer a Clemente Polo en Crónica Global> 30/10/2014

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