Francesc de Carreras: ¿Dos almas? No, dos partidos.

Mientras Navarro ha sido un ejemplo de juego limpio, algunos de sus adversarios internos lo han sido de todo lo contrario… La traición de los que están en tu bando siempre duele más, constituye una puñalada trapera que no esperas… Pero lo segundo no fue solo deslealtad sino traición, alevosa y mezquina: aquellos que estaban de acuerdo con las posiciones de Navarro, que formaban parte del 85% al que antes nos referíamos, para proteger sus propios intereses locales, bajo mano iban socavando su autoridad y poniéndole condiciones que le ataban de pies y manos. Sabater, Collboni y Parlon, eran los más significados…
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