Hay una escalada en contra de Artur Mas dentro de CDC.

Por eso han aumentado en número e incluso en calidad las fuentes de la cúpula de CDC que me dicen que es urgente echar a Mas. Este ha perdido apoyo interno. Tampoco puede esconder un balance de gestión desastroso, ni puede soñar con que sea recordado positivamente. No he encontrado a nadie de la cúpula que apueste por él. Pasará a ser un Zapatero: una pesadilla a olvidar… Mas es visto como un candidato amortizado. Se han acabado la lírica y la épica baratas. Mas incluso ha tenido la cobardía de ni siquiera ir a las Cortes…
Clicar para leer a Alfons Quintà en Crónica Global> 14/4/2014