Por el retorno al Socialismo. Manfiesto de ÁGORA y ACP

Textos en catalán y castellano del Manifiesto conjunto de ALTERNATIVA CIUDADANA PROGRESISTA y ÁGORA SOCIALISTA.

Después de más de 30 años de gobiernos nacionalistas en Cataluña ha quedado claro que las políticas de apaciguamiento, por parte de los diferentes gobiernos centrales españoles, no han servido para contentar a aquellos que, a pesar de todos los disfraces, pretenden construir una sociedad de base identitaria en Europa en pleno siglo XXI.

Durante estos años el Partido de los Socialistas de Cataluña (PSC) ha estado gobernado por personas de ideología nacionalista que ocultaban su verdadera naturaleza detrás del calificativo “catalanistas”, que han alentado e incluso encabezado, en los años en los que estuvieron gobernando junto a ERC e ICV, políticas de naturaleza identitaria.

El PSC servía a los intereses del nacionalismo ejerciendo la función de contención de las clases populares que no encajaban con el modelo identitario propuesto, clases a las que nunca han tenido presentes como un activo de la sociedad catalana (más allá de su aportación como mano de obra), enriquecedoras de su sociología y de su cultura y a las que había que respetar y aceptar como revitalizadoras. Muy al contrario, se las ha tratado y considerado un accidente histórico dañino que había que corregir, haciendo uso de políticas educativas, lingüísticas, económicas y laborales, para su reconversión, bajo la amenaza implícita de marginación a los que no se aplicasen o adaptasen al modelo diseñado.

Ahora que el nacionalismo ha entrado en una nueva fase, en la que pretende esconder su absoluta ineficiencia (elección de los fieles en la fe nacional para ocupar los puestos de responsabilidad, más allá de su valía como gestores), su brutal corrupción intrínseca (la que se ejerce envolviéndose en la bandera) y ante el esperable choque con el Estado, este nacionalismo agónico trata de forzar al PSC para que estos diputados de ideología nacionalista, sirvan al proyecto secesionista,  empujando para presentarlos como inmolados por el socialismo “psoísta”, como mártires en el altar de la perversión llamada “construcción nacional”.
Los movimientos nacionalistas de los dirigentes del PSC han provocado que las bases electorales de la izquierda, bases de votantes que existen fundamentalmente en los cinturones de Barcelona, Tarragona y otras poblaciones importantes, en su mayor parte trabajadores y clases populares,  olvidadas por el poder nacionalista de Generalitat, Diputaciones y Ayuntamientos, estén trasfiriendo sus votos a otros partidos, C`s y PP y UPyD. Y ello porque, al margen de su prevista contradicción ideológica en lo económico, les garantiza salvaguarda ante la ofensiva reaccionaria secesionista, de la que temen agazapada la exclusión social absoluta (sin participación social fecunda) y la perdida de todo derecho de ciudadanía elemental a aquellos que no encajan con el modelo de país que el nacionalismo anhela y pretende.

El hecho de que el resto de esos dirigentes, Elena, Geli y Ventura, toquen a rebato, ahora que algunos en el PSC han contestado negativamente a las propuestas de que sean meros monaguillos del proceso de secesión, nos debe indicar que no es el momento de apaciguamiento sino de la clarificación, es el momento de invitar a aquellos que no comparten los valores socialistas a dejar los puestos que han usurpado e invitarles a salir del partido. Pueden irse tranquilos; su futuro político y profesional seguirá la “vía Nadal o Mascarell”, un premio por los servicios para los que fueron comisionados será recolocarles en funciones bien remuneradas de la estructura de “estado” nacionalista.
El Partido de los Socialistas de Cataluña debe recuperar los elementos ideológicos, la ética y los valores que, basados en la lucha por la libertad y la igualdad, consiguió el apoyo de tantos catalanes y españoles que buscaban construir una sociedad que les garantizase derechos y libertades.

Hoy, aunque parezca difícil por la aún no estabilizada dirección del PSC y el intrusismo nacionalista asentado en las direcciones de ICV-EUiA, CCOO y UGT subordinadas al proceso separatista, toda la izquierda política y sindical debe recuperar el liderazgo en la lucha contra las diferentes formas de opresión social, explícitas e implícitas y entre ellas el nacionalismo como concepción reaccionaria, que esclaviza a la persona y la convierte en mero objeto de su inventada nación, en la que sólo sus “sacerdotes”, sus dirigentes,  disponen lo que se debe querer y lo que se debe necesitar.

En esta tarea es preciso implicar a los socialistas, comunistas y sindicalistas de izquierda de toda España. La izquierda española está muy necesitada de rehacer su aproximación a la idea del Estado constitucional como estructura imprescindible para la garantía de la democracia. Tiene que marcarse un horizonte Europeo, construido con su aportación, como superación del actual paradigma neoliberal. Tiene que enterrar sus complejos derivados del falso patriotismo monopolizado por el franquismo. Necesita un rearme del pensamiento socialista español del mismo modo que la Escuela de Frankfurt hizo lo propio en Alemania tras la barbarie nazi.

El Partido de los Socialistas de Cataluña debe liberarse de los responsables del desaguisado al que le han arrastrado; debe invitarles a irse y a renunciar a su acta de diputado. Una vez que esté limpio ideológicamente el PSC debe trabajar en la necesaria contención del nacionalismo, desenmascarándolo y generando su propio discurso alternativo, democrático y socialista, centrado en las personas, en sus libertades y en su realización vital. Es hora de políticas de creación de empleo, es hora de que la economía este al servicio de la sociedad, es hora de superar la crisis del capitalismo trabajando por una sociedad más justa y solidaria donde el beneficio no sea para una elite reducida, sea esa elite nacionalista o económica o ambas.

Barcelona, 27 de enero de 2014

Pel retorn al Socialisme

Després de més de 30 anys de governs nacionalistes a Catalunya queda palès que les polítiques d’apaivagament, per part dels diferents governs centrals espanyols, no han servit per acontentar aquells que, malgrat totes les disfresses, pretenen construir una societat de base identitària a Europa en ple segle XXI.
Durant aquests anys el Partit dels Socialistes de Catalunya (PSC) ha estat governat per persones d’ideologia nacionalista que ocultaven la seva veritable naturalesa darrere del qualificatiu “catalanistes”, que han encoratjat i fins i tot encapçalat, en els anys en què van estar governant al costat de ERC i ICV , polítiques de naturalesa identitària.
El PSC servia als interessos del nacionalisme exercint la funció de contenció de les classes populars que no encaixaven amb el model identitari proposat, classes a les que mai han tingut presents com un actiu de la societat catalana (més enllà de la seva aportació com a mà d’obra), enriquidores de la seva sociologia i de la seva cultura i a les que calia respectar i acceptar com revitalitzadores. Al contrari, se les ha tractat i considerat un accident històric nociu que calia corregir, fent ús de polítiques educatives, lingüístiques, econòmiques i laborals, per a la seva reconversió, sota l’amenaça implícita de marginació a qui no s’apliqués o s’adaptés al model dissenyat.
Ara que el nacionalisme ha entrat en una nova fase, en la qual pretén amagar la seva absoluta ineficiència (elecció dels fidels en la fe nacional per ocupar els llocs de responsabilitat, més enllà de la seva vàlua com a gestors), la seva brutal corrupció intrínseca (la que s’exerceix embolicant-se en la senyera) i davant el previsible xoc amb l’Estat, aquest nacionalisme agònic tracta de forçar al PSC perquè aquests diputats d’ideologia nacionalista serveixin al projecte secessionista, empenyent per presentar-los com immolats pel socialisme “psoísta”, com a màrtirs a l’altar de la perversió anomenada “construcció nacional”.
Els moviments nacionalistes dels dirigents del PSC han provocat que les bases electorals de l’esquerra, bases de votants que son fonamentalment als cinturons de Barcelona, Tarragona i altres poblacions importants, en la seva major part treballadors i classes populars, oblidades pel poder nacionalista de Generalitat, diputacions i ajuntaments, estan transferint els seus vots a altres partits, C`s, PP i UPyD . I això perquè, al marge de la seva prevista contradicció ideològica en l’aspecte econòmic, els garanteix salvaguarda davant l’ofensiva reaccionària secessionista, amagant la por a l’exclusió social absoluta (sense participació social fecunda) i la pèrdua de tot dret de ciutadania elemental a aquells que no encaixen amb el model de país que el nacionalisme anhela i pretén.
El fet que la resta d’aquests dirigents, Elena, Geli i Ventura, toquin a sometent, ara que alguns al PSC han respost negativament a les propostes de ser-hi mers escolans del procés de secessió. Això ens mostra que no és el moment d’apaivagament sinó de la clarificació, és el moment de convidar a aquells que no comparteixen els valors socialistes a deixar els llocs que han usurpat i convidar-los a sortir del partit . Poden estar tranquils; el seu futur polític i professional seguirà la “via Nadal o Mascarell “, un premi pels serveis pels quals van ser comissionats serà recol·locar-los en funcions ben remunerades de l’estructura de “estat” nacionalista.

El Partit dels Socialistes de Catalunya ha de recuperar els elements ideològics, l’ètica i els valors que, basats en la lluita per la llibertat i la igualtat, va aconseguir el suport de tants catalans i espanyols que buscaven construir una societat que els garantís drets i llibertats .
Avui, tot i que sembli difícil per l’encara no estabilitzada direcció del PSC i l’intrusisme nacionalista assentat en les direccions d’ICV – EUiA , CCOO i UGT subordinades al procés separatista, tota l’esquerra política i sindical ha de recuperar el lideratge en la lluita contra les diferents formes d’opressió social, explícites i implícites i entre elles el nacionalisme com a concepció reaccionària, que esclavitza a la persona i la converteix en mer objecte de la seva inventada nació, en què només els seus “sacerdots”, els seus dirigents, disposen el que s’ha de voler i el que s’ha de necessitar.
En aquesta tasca cal implicar els socialistes, comunistes i sindicalistes d’esquerra de tota Espanya. L’esquerra espanyola està molt necessitada de refer la seva aproximació a la idea de l’Estat constitucional com estructura imprescindible per a la garantia de la democràcia. Ha d’establir un horitzó Europeu, construït amb la seva aportació, com a superació de l’actual paradigma neoliberal. Ha d’enterrar els seus complexos derivats del fals patriotisme monopolitzat pel franquisme. Necessita un rearmament del pensament socialista espanyol de la mateixa manera que l’Escola de Frankfurt va fer el mateix a Alemanya després de la barbàrie nazi.
El Partit dels Socialistes de Catalunya s’ha d’alliberar dels responsables del desgavell al qual l’han arrossegat, ha de convidar-los a anar-se’n i a renunciar a la seva acta de diputat. Quan estigui ideològicament net el PSC ha de treballar en la necessària contenció del nacionalisme, desemmascarant-lo i generant el seu propi discurs alternatiu, democràtic i socialista, centrat en les persones, en les seves llibertats i en la seva realització vital. És l’hora de polítiques de creació d’ocupació, és l’hora que l’economia estigui al servei de la societat, és l’hora de superar la crisi del capitalisme treballant per una societat més justa i solidària on el benefici no sigui per a una elit reduïda, sigui aquesta elit nacionalista, econòmica o ambdues.
Barcelona, ​​27 gener 2014

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