Susana Díaz levanta la Conferencia Política del PSOE…

… con un discurso plagado de autocrítica: …nadie puede echarnos de la defensa de la Constitución y tenemos que afrontar la reforma de la Constitución con dos premisas fundamentales, la igualdad y la no discriminación”, para añadir que el PSOE debe ser un partido que defienda “España y su unidad”. “Este país no se puede permitir que el PSOE cree inseguridad y desconcierto entre los ciudadanos”, ha añadido.

Texto de Perico Echevarría en Diario Progresista 

La Conferencia Política del PSOE, dos días de debate, reflexión y decisiones, ha comenzado con el discurso de la presidenta de la Junta de Andalucía, Susana Díaz, que ha levantado el ánimo de los asistentes reconociendo los errores cometidos por el partido, reivindicando los aciertos y los logros empañados por los primeros, y reclamando salir del Palacio de Congresos de Madrid con ideas renovadas y un compromiso del PSOE con los ciudadanos de volver a trabajar por ellos y por una sociedad mejor.

Susana Díaz levanta la Conferencia Política del PSOE con un discurso plagado de autocrítica  Susana Díaz, presidenta de la Junta de Andalucía y próxima secretaria general de los socialistas de su comunidad ha sido este sábado la responsable de abrir la Conferencia Política del PSOE junto al otro presidente socialista que aún conserva el partido, el asturiano Javier Fernández.

Sin rodeos ni paños calientes, Díaz ha hablado a los asistentes al acto inaugural de la situación por la que pasa el PSOE, los motivos, y sobre todo, las consecuencias. “No estamos bien”, ha dicho la joven líder andaluza, a lo que ha añadido que el “momento complicado” por el que pasa el PSOE está directamente relacionado con la evidencia de haber tomado “decisiones que nos alejaron de los ciudadanos”, y en las que la propia base socialista no se reconocía. “Tenemos que escuchar los reproches de los ciudadanos, reconocer los errores con humildad y sinceridad, mirándonos a los ojos porque así podremos mirar a los ciudadanos”, ha incidido la socialista andaluza.

Errores que, en consecuencia, llevaron a la ciudadanía a negar su confianza a los socialistas en la elecciones generales de 2011, y a buscar actualmente “refugio en movimientos y mareas”, porque aún no ha vuelto a creer en que la solución a sus problemas pasa porque el PSOE vuelva a ser el partido que lidere el Gobierno de España, de las comunidades y de tantos municipios, grandes y pequeños, que han quedado en manos del Partido Popular. Por ello, el discurso de Díaz incidía en que “hay que reconocer que hemos llegado en un momento complicado y que el PSOE no está “bien”. “No estamos bien”, y las consecuencias las pagan los ciudadanos.

Palabras que recibían el aplauso de una audiencia que reunía en una misma sala a un nutrido grupo de dirigentes del partido, militantes de la base –menos- y un amplio plantel de invitados de la denominada sociedad civil, procedente de movimientos sociales, sindicatos y organizaciones que esperaban escuchar en esta Conferencia una análisis de la realidad y propuestas para abordarla.

Susana Díaz no defraudó al auditorio ni en lo primero ni en lo segundo. Pidió un cambio de rumbo porque “es lo que necesita el país”. El PSOE, explicó la presidenta andaluza, puede liderarlo porque son los socialistas los que “tenemos un proyecto alternativo capaz de reencontrarse con la gente”. En ese contexto, también pidió al partido que no sea “insensible o impasible” a lo que ocurre en este país, en el que hay ciudadanos dependientes que “se mueren sin obtener la prestación a la que tienen derecho”, en el que el Gobierno “quiere doblar el espinazo a la educación pública” o donde hay “ciudadanos que duermen a las puertas de juzgados para poder acceder a justicia gratuita”.

Díaz reclamó no caer en la trampa del discurso de la derecha, que plantea la actual como una situación “inevitable”, “una catástrofe natural”. Y constató, desde su propia experiencia -aún breve- al frente del Gobierno andaluz que “eso no es cierto”. “Lo demostramos allá donde gobernamos, poniendo medidas contra las injusticias”, como los desahucios masivos o la corrupción”.

Así, la líder andaluza ha llamado a sus compañeros y aliados para que “pongamos los intereses de los ciudadanos por delante de los del partido o de los intereses individuales que podamos tener”. “Lo verdaderamente grave es pasar muchas noches sin conciliar el sueño sintiendo que no estamos haciendo las cosas bien, tenemos la oportunidad en esta Conferencia y no debemos desaprovecharla”, ha emplazado. Así, ha defendido que el PSOE no debe ni caer en el “desasosiego” ni esperar “a que falle la derecha”, sino ganar por sí mismo con un “proyecto transformador” como ha hecho en otras ocasiones.

“Hay millones de ciudadanos que necesitan al PSOE y lo necesitan ya porque sufren en sus carnes la verdadera cara de la derecha. Hoy más que nunca el PSOE tiene que ser el partido de la esperanza y para ello hay que demostrar que otra política es posible y necesaria y los socialistas andaluces lo estamos haciendo”, ha resumido.

APOYO A LA DIRECCIÓN DEL PARTIDO Y AFECTO AL PSC: Durante su discurso, que la presidenta de la Junta de Andalucía ha iniciado con unas palabras de reconocimiento a la “generosidad” del presidente del partido y ex presidente de la Junta, José Antonio Griñán, también ha dado su “apoyo” expreso al secretario general, Alfredo Pérez Rubalcaba, y a la Ejecutiva Federal para “impulsar los cambios que el partido necesita” y volver a ser útil a los ciudadanos, y ha pedido “unidad” a los socialistas, como según ella han logrado los socialistas andaluces, para volver a conectar con la gente.

También ha trasladado su “afecto incluso desde la discrepancia” al PSC y, tras mantener que los socialistas catalanes son “fundamentales” y el PSOE les necesita, ha pedido que “sin dilación abordemos aquello que nos une”. En ese punto, Díaz ha abogado por un “proyecto común y solidario” que “se llama España” y en el “que tenemos que estar todos”.

En ese contexto, ha afirmado que “nadie puede echarnos de la defensa de la Constitución y tenemos que afrontar la reforma de la Constitución con dos premisas fundamentales, la igualdad y la no discriminación”, para añadir que el PSOE debe ser un partido que defienda “España y su unidad”. “Este país no se puede permitir que el PSOE cree inseguridad y desconcierto entre los ciudadanos”, ha añadido.

Díaz también se ha referido al legado socialista, recordando que muchas de las cosas que hoy se reclaman en las calles, porque la derecha las quiere eliminar -o ya las ha eliminado-, son logros socialistas. Pensiones dignas, apoyo a la dependencia, una sanidad pública “impulsada por un socialista catalán, Ernest Lluch” y una educación pública que ha personificado en el socialista José María Maravall. “Esto lo está defendiendo la gente por nosotros”, ha dicho.

Por eso, ha pedido a los socialistas que no se queden con lo que han construido sino que “miren al futuro con valentía”, para que los jóvenes puedan encontrar la “esperanza” de que el partido va a luchar por el futuro o para que Europa no se convierta en una “frontera” sino en un espacio de “ciudadanía y solidaridad”.

El discurso de Díaz no defraudó. Más bien, colmó las primeras expectativas de quienes ven en el encuentro de los socialistas este fin de semana en Madrid, el comienzo de un nuevo tiempo en el PSOE, en el que se recuperan los valores de la izquieda para ponerlos a servicio de los ciudadanos.