Entrevista a Gregorio Morán en Crónica Global

El precio del periodista y del intelectual es absolutamente desdeñable. Las posiciones tomadas por ciertos intelectuales son escandalosas. Haga una investigación sobre media docena de intelectuales catalanes: desde Josep Ramoneda a Joan B. Culla. Vaya seleccionado y pregunte cuántos cargos y regalías tienen de las instituciones. No podrían vivir sin ello. O Pilar Rahola. ¡Esa mujer es una mina! Esa gente está dispuesta a defender lo que yo empiezo a definir como el nuevo Movimiento Nacional.  “En Cataluña, la política se ha convertido en una victoria del Barça”

Desde hace más de 25 años, Gregorio Morán (Oviedo, 1947) escribe cada sábado en La Vanguardia sus “Sabatinas Intempestivas”. En sólo dos ocasiones le han censurado. En una de ellas señalaba directamente al entorno familiar del ex presidente autonómico Jordi Pujol como caldo [escudella] turbio y espeso de corrupción. Como buen asturiano (y los que tenemos imprescindibles amigos descendientes de Don Pelayo bien lo sabemos), es implacable en sus invectivas y le gusta dar al mandoble pero le cuesta aceptar el justo touché. Escritor impecablemente hipotáctico, irónico y honesto, cuando no directamente sarcástico, remite a una Barcelona sin más señas de identidad que su condición de apátrida. De golfa. Y de resistente. La que conoció Morán en 1968, cuando aterrizó después de varias vidas en otras ciudades habitables. Los que procedemos de una emigración que dio la cara cuando los patriotas escapaban por las alcantarillas de la ciudad disfrutamos de la lectura de los artículos de Morán. Aunque nos cueste confraternizar con los gélidos asesinos de Andreu Nin. La decadencia de Cataluña contada por un charnego (Debate, 2013) es un libro capital de un pedazo de historia de ese otro pedazo de España que se conoce como Cataluña. No entiendo muy bien el concepto de “charnego agradecido”, que sería el murciano que, después de pasarlas más putas que Caín, se encuentra bien en esta tierra de buen comer y aceptable beber, y se liga a una catalana atractiva y dicharachera. Pero esa es otra historia. Me quedo con el apotegma de Gregorio Morán: “Vivimos tiempos en que la realidad es demagógica y la ficción auténtica”. Por cierto, Gregorio Morán se jugó la vida por que, entre otras cosas, esta entrevista fuera posible.

En uno de sus artículos sostiene que Maragall instaura el surrealismo en la política catalana. ¿El hecho de que el jefe de la oposición en el Parlamento autonómico de Cataluña sea, al mismo tiempo, el principal aliado del Gobierno autonómico es deudor de esa tradición surrealista maragalliana?

Desde la Transición, ERC será conocida por su desvergüenza. No hay que olvidar que Pujol empieza a gobernar gracias a la ERC de Heribert Barrera, que traiciona a la izquierda, con la que había pactado, para hacer presidente al líder de CiU. El bipartidismo actual es incluso más surrealista que los anteriores tripartitos porque se trata de un gobierno en minoría apoyado por un partido que no gobierna pero que condiciona al gobierno. Es el ideal de cualquier formación política. Estás gobernando sin la erosión que causa el poder.

Se declara lector de los discursos de Pujol. ¿La situación actual, el envite soberanista, ya está previsto en su articulado ideológico?

No. Pujol era un profesional de la política, y ahora mismo hay mucho amateurismo. Sabía los límites en los cuales uno se podía mover. Y por lo tanto, tenía una experiencia política que estos no tienen. Vaya por delante, por ejemplo, que Pujol no era partidario del nuevo Estatuto. Eso lo dijo y lo repitió. Le parecía una provocación en un momento muy difícil y era consciente de que desencadenaría una espiral imparable. Pero los otros echaron su cuarto a espada y se lanzaron a por ello. En el pujolismo hay la autoestima en grados superlativos, la conciencia de que somos geniales pero lo seríamos más aún si nos dejaran más, esa negación de la autocrítica partiendo de la premisa de que somos tan autocríticos que no tenemos que hacer ninguna crítica. En fin, Pujol era un personaje pero no tiene nada que ver con lo de ahora.

A diferencia de en el caso Banca Catalana, las irregularidades de las ITV, el caso Palau de la Música o las supuestas cuentas de Jordi Pujol hijo en paraísos fiscales no se han podido cubrir con la bandera.

La primera vez que se expone una señera en el franquismo con absoluto descaro y sensibilidad ciudadana es en la sede de Banca Catalana. Por lo tanto, la vinculación de la señera con Banca Catalana viene de antiguo. Y luego está el hecho, que siempre señalo como único, de un líder político que sale de la cárcel y crea un banco en lugar de un partido. Realmente podríamos decir que fue un precursor, porque hoy en día un partido político es como un banco quebrado que ha beneficiado a los dirigentes y accionistas.

Pero esta vez el patriotismo no ha servido para cubrir la supuesta corrupción.

Socialmente sí. En las críticas de la prensa más catalanista está presente la comparativa según la cual aquí se roba menys que fuera. Los dirigentes políticos son todos corruptos pero los nuestros menos. Sucede como en el fútbol. Esa concepción simple de la cual la política está impregnada y en la que tienen una responsabilidad clarísima aquellas paridas de Manolo Vázquez Montalbán: “El Barça es el ejército desarmado de Cataluña” y “los 5.000 contra el Duque de Olivares”. Todas aquellas chorradas que deberíamos comernos con patatas antes de decirlas, porque después tienen consecuencias impredecibles.

Messi reconoció haber defraudado a Hacienda y fue aplaudido en las puertas del juzgado. Insólito, ¿no?

Bueno, había el precedente de Gil y Gil en Marbella. Vamos, un precedente como para tenerlo en cuenta.

¿En qué se basa la Cosa Nostra catalana a la que alude en algunas de sus sabatinas?

Como en todas partes se trata del reparto del beneficio. Con una diferencia: la sociedad civil siciliana en determinados momentos se enfrenta a la Cosa Nostra. Aquí no se enfrenta nadie. Y no hay que matar a nadie. Para qué carajo matarlo. Lo compras y ya está, porque además sale baratísimo. El precio del periodista y del intelectual es absolutamente desdeñable. Las posiciones tomadas por ciertos intelectuales son escandalosas. Haga una investigación sobre media docena de intelectuales catalanes: desde Josep Ramoneda a Joan B. Culla. Vaya seleccionado y pregunte cuántos cargos y regalías tienen de las instituciones. No podrían vivir sin ello. O Pilar Rahola. ¡Esa mujer es una mina! Esa gente está dispuesta a defender lo que yo empiezo a definir como el nuevo Movimiento Nacional. Quiero desarrollar la idea y posiblemente dentro de un mes escriba alguna cosa en La Vanguardia, porque me parece fundamental. Sin ir más lejos, Rubert de Ventós en una sociedad normal sería un tipo despreciable, pues es el oportunista más desvergonzado de los últimos años. Les ha sacado la pasta a todos. Pero, bueno, sigue siendo una patum, que se dice aquí.

¿La Plaza de San Jaime como metáfora del eje derecha-izquierda en Cataluña ha resultado ser una ficción?

Eso era muy divertido. Cuando se traía a los turistas políticos, para entendernos, se les ponía en la Plaza de San Jaime y se les decía: “Fíjate, Cataluña es una cosa muy especial. Aquí a la derecha, la derecha [Generalidad] y a la izquierda, el PSC gobernando el Ayuntamiento. Y en verdad eran lo mismo. Podían cruzar de acera y no pasaría absolutamente nada.

Señala que el PSUC se hizo el haraquiri en los años 80. ¿Cree que al PSC puede sucederle algo similar?

Ya está en ello. El PSC es insostenible. Lo que no era calculable es el haraquiri de Convergència. Una cosa realmente sorprendente. La política convergente, el talento probado de Homs y Mas, pueden llevar a que ERC se quede con el pastel. El problema es que no hay pastel. El suflé ha bajado y todo el tema del soberanismo está de capa caída. Y más ahora que han empezado a verle las orejas al lobo. Por no hablar de la desvergüenza de decir que Madrid no quiere negociar. Perdone, cuando fueron a Madrid afirmaron que no era negociable y punto.

Cita a Bergamín y su “¡Este es el lugar más castizo de España!”, refiriéndose al País Vasco. ¿Piensa que podría afirmarse lo mismo de Cataluña?

No, son otras características. Aquí la ideología es el F.C. Barcelona. El 11 de septiembre es la noche después de la victoria del Barça. No tiene más valor político que ese. En Cataluña, la política se ha convertido en una victoria del Barça. Es decir que se cumplen todas las boberías de Manolo Vázquez a las que antes me refería.

De hecho, salen más ciudadanos a la calle cuando hay una victoria del Barça que en una manifestación contra el desmantelamiento calculado de la sanidad pública catalana.

Por supuesto. Aparte de que la contradicción entre los recortes en sanidad y educación, y el festejo del Borne y lo que nos espera para el año 2014 es realmente una provocación.

No sé si también puede tildarse de provocación que el Gobierno central anuncie un recorte de 4.000 millones para el próximo año después de que se hayan perdido 36.000 millones con el rescate de la banca.

Si alguien espera que del Gobierno de Rajoy pueda salir alguna medida, propuesta o cuestión inteligente… Además, no hay que olvidar nunca que un partido que tiene la mayoría absoluta tiene la capacidad de gobierno absoluto. Rajoy es otro elemento de agravamiento de las condiciones, que diríamos. En relación con Cataluña, Rajoy esperará sin más. No es un hombre que tenga rapidez de reflejos. Hay que decir que en la negociación se lo han puesto muy difícil. En Cataluña hemos pasado de la provocación inicial al “bueno, ¿qué hay de lo nuestro?”. Esto políticamente tiene unas consecuencias, entre ellas que Rajoy se mantenga a la espera.

En este escenario, ha salido Aznar pidiendo que el Gobierno “ponga fin al desfalco de soberanía nacional que se está llevando a cabo por parte de los nacionalistas”. ¿Le parece curioso que lo diga el hombre que, según relata usted, le ofreció la cabeza de Vidal-Quadras a Pujol?

Ahí Pujol demostró su talento canalla, para entendernos. Creo que un milagro de la naturaleza en la política catalana es que los actuales líderes del PP sean capaces de subir en votos. Esa chica [Alicia Sánchez-Camacho] es algo imposible. ¡Cómo es posible que pueda conseguir votos! O los hermanos Dalton [Jorge y Alberto Fernández Díaz]. Antes les llamaba los Dalton pero ahora ya no puedo porque uno es ministro del Interior, ni más ni menos. Por lo tanto me abstengo de tales descalificaciones. Vidal-Quadras era un adversario tan peligroso que por eso la decisión fue clara y lo mandaron a Bruselas. Y ya es irrecuperable. Ahora está desmadrado. Pero, indudablemente, como dirigente del PP fue el hombre que más inquietó. Vamos, jamás en la vida hubiera pedido Pujol que le quitaran uno de los Fernández y que lo mandaran a otro sitio. No, no, déjamelos aquí para toda la vida… En cualquier caso, Aznar, en mi opinión, no tiene futuro político. Es un hombre políticamente amortizado en el PP aunque tenga su facción y su capacidad de presión. De toda manera hay cosas divertidas e inquietantes en Aznar. No olvidemos que todo el mundo le reprochó que escogiera a Rajoy y no a Rato. Pues imaginemos que llega escoger a Rato. Ahí el Espíritu Santo le iluminó. Rajoy sí que me parece peligroso.

¿Por?

Porque es un tipo que puede ganar siempre. Puede ganar las próximas elecciones perfectamente.

¿Con mayoría absoluta?

No, eso ya es más difícil. Pero bueno, se lo están poniendo a huevo. No tiene adversarios. Volvemos otra vez a la historia de Felipe González en sus años gloriosos. No había adversario. Ni dentro ni fuera. Y si Rajoy tiene alguno es dentro, como por ejemplo Esperanza Aguirre. A todos nos gusta mucho cuando Aguirre le pega puyas a Rajoy. Pero los que somos de izquierda o estamos en esa galaxia no tenemos ni idea de lo que piensa el votante del PP.

Aparte de Vidal-Quadras, Joan Saura es el que posiblemente menos palos se lleva en sus retratos de líderes políticos.

Sí, no se puede decir que Saura lo hiciera bien, pero tampoco tan mal. Iniciativa es como el huevo de una mona de Pascua. Un partido que no tiene ningún sentido. Vive de una historia que no es la suya. Primero porque la herencia del PSUC no tiene nada que ver con Iniciativa. Y luego me parece una coña marinera que un partido de izquierda se llame Iniciativa per Catalunya. Vamos, eso sería digno de una facción de Convergència. Es como un chiste.

¿Por el internacionalismo de la izquierda?

Sí, y porque es otro comedero. Si le quitas el ornamento, hay gente que se piensa que está votando al viejo PSUC, pero eso se acabó y no tiene nada que ver. La liquidación del PSC va por la misma vía. Pienso que ahí habrá un montón de votantes que irá a Ciudadanos. O en general, a su casa. El partido más numeroso de la izquierda catalana es el que se queda en casa.

Ahora le iba a preguntar por Albert Rivera, que por ser el más neófito no aparece en sus retratos de líderes políticos.

Parece sorprendente el ascenso de Ciudadanos, pero creo que también es por exclusión. Hay una buena parte de la ciudadanía que les vota porque no hay otra cosa. Como ocurre con UPyD en otras regiones de España, en la Comunidad de Madrid sobre todo. Si supieran cómo es la Rosa Díez que conocí en Bilbao y su comportamiento en el PSOE, se quedarían pasmados. Pero en Madrid ha aparecido como una formación novedosa, la votan y tiene enormes posibilidades en las próximas elecciones. Díez parece un personaje nuevo y redivivo. El caso de Rivera y Ciudadanos lo conozco poco y no me interesa demasiado. Pienso que va dirigido a un electorado centrista. Recogerá votos de gente que nunca sería capaz de votar a ERC, que viene decepcionada de la política de Mas o que entiende que el PSC está liquidado.

¿Y del PP?

Menos del PP de lo que se dice. En todo caso que Ciudadanos gane escaños con el boicot absoluto de los medios de comunicación en Cataluña tiene un mérito que hay que reconocerlo. El boicot es total y absoluto.

Según el periodista de RAC1 Jordi Basté, que lo ha contabilizado, Rivera es el político que más veces ha aparecido en los medios catalanes en los últimos meses.

Sí, claro. Y Al Capone seguramente fue el personaje que más salió en los medios norteamericana en los años de la Ley Seca. El argumento es de una solidez aplastante. Posiblemente, Albert Rivera sea el personaje que más haya citado Pilar Rahola. ¿Y eso qué significa? Eso es típico de la vieja prensa del Movimiento: “Uy, si nosotros siempre hemos citado las declaraciones de fulano”. Sí, sí, diciendo este hijo de puta ha dicho…

¿Qué se hizo del català emprenyat?

Jeje, eso tendría que preguntárselo a Enric Juliana

Se lo pregunto porque, en un momento de recortes constantes y de problemáticas sociales, existe la sensación de haberse diluido el emprenyament, ¿no le parece?

No, no. Creo que actualmente lo más importante es la disociación entre medios de comunicación y realidad. Hay una Cataluña real y otras de papel, radiofónicas y televisivas, subvencionadas todas, claro. Hay manifestaciones, protesta y bronca, pero eso no aparece en los medios. Aparece 1714. En muchas actitudes de la clase política y periodística catalana hay un regusto carlista clarísimo.

Ahora que La Vanguardia ha abierto su hemeroteca, ¿se puede reseguir el paso histórico del franquismo al nacionalismo por parte de una burguesía barcelonesa?

No es fácil. Esa burguesía no pasó al catalanismo. Pasa primero a UCD, y otra parte al PP, y luego no le queda otro remedio que conciliarse con Convergència. El mundo convergente no es el de la burguesía del franquismo. Hay una parte que sí, pero no es generalizado. La conexión de Pujol con el mundo bancario y financiero, aparte de su éxito con Banca Catalana, fue siempre muy limitada. Y eso es lo que ha saltado. Mas no conoce ese mundo. Y ahora los banqueros y financieros están aterrorizados. Pero también estaban aterrorizados en vísperas de la Guerra Civil. La cosa arde desde hace un año y ahora aparecen diciendo: “¡Cómo es posible!”. Llevan ustedes un año callados. Y el tema de los recortes les ha descolocado. Pero el problema aquí es la desafección social. La abstención ya empieza a no preocupar a nadie. Y esto sí que es gravísimo.

En la sabatina del 28 de septiembre de este año afirma que “el nacionalismo político fuera de Euskadi no existía” durante el franquismo. Vargas Llosa ha recibido muchas críticas por señalar que cuando vivió en Barcelona a principios de los 70 no conoció a ningún nacionalista catalán.

Ahora parece que todos eran nacionalistas. Incluso el PSUC era nacionalista, según dicen ellos mismos. Esa especie de estafa o de renegar del pasado tiene muchos elementos católicos, y en Cataluña es muy importante la Iglesia. Uno de los elementos clave de la liquidación del PSUC fue, sin lugar a dudas, la actitud de Bandera Roja, que tenía una gran influencia católica. Por ejemplo, Juliana, de procedencia católica, fue un hombre de Bandera Roja de Badalona, y ha vuelto a sus orígenes. Por otra parte, el fenómeno nacionalista en Cataluña siempre lo explico con las primeras elecciones autonómicas. Todos los sondeos daban vencedor a Reventós. Y era lo que se entendía como lógico. Se rompió la lógica y ha empezado otro orden nuevo. ¿Por qué gente de la izquierda empieza a desplazarse hacia el pujolismo? Entre otras cosas porque compró todo lo que era comprable. Eso Pujol lo hizo muy bien. Parecía un dirigente chino, en el sentido de que siempre y cuando aceptaras las reglas de juego te daba trabajo y no tenías problemas. El caso de Josep Benet, que era el opositor fundamental al pujolismo, es paradigmático.

Navegando, he encontrado algunas apreciaciones sobre su persona: “Actitud de funcionario colonial resentido” (Joan B. Culla). “Colonizador victimista”, “comunista perdonavidas” (Toni Albà).

Lo de colonizador no acabo de entenderlo muy bien. Vivo de un artículo semanal que escribo en La Vanguardia. Ellos tienen 16 comederos. En el fondo lo que quisieran es echarnos de aquí porque entonces quedaría todo el territorio para ellos. Es una de sus obsesiones: si nos fuéramos todos, sería cojonudo. Somos colonos en el sentido de que disputamos trabajos que ellos quisieran también tener. Son codiciosos. No puedo entender otra cosa. Porque estos tipos, ¿qué carajo saben de colonias? Si en el franquismo uno no había nacido o era pequeñito y el otro era ya tonto entonces.

¿El proceso independentista acabará en agua de borrajas?

Sí, el problema es que la fractura social es irremediable. Y hay un elemento soterrado que puede aparecer y es el más inquietante de todos: la violencia. Hasta ahora solo ha habido presión social, pero puede degenerar en violencia

¿Sí?

Violencia social, pero violencia en definitiva. Lo que podríamos llamar aislamiento, ofensas, insultos… Castigarte socialmente. Empezó en Euskadi en un momento determinado y allí todavía se mantiene. No se señala porque en los periódicos está absolutamente prohibido hablar de este asunto.

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