Es Susana Díaz, a sus 38 años, una crack de la política

El PSOE ha conseguido que la hija de un fontanero sea presidenta de la Junta. El desayuno de la presidenta de la Junta de Andalucía, Susana Díaz, en el hotel Ritz de Madrid, ha devuelto el optimismo a muchos de los presentes en el acto. El salón estaba lleno y la mayoría de la gente siguió con extrema atención el discurso de Susana Díaz.

Enric Sopena en El Plural> 03/10/2013   Aquellas intervenciones públicas de Felipe González: Demostró la presidenta que controlaba formas y contenidos con rigor y eficacia, y eso sin leer apenas los apuntes. Hacía tiempo que no se oía en boca de un dirigente o dirigenta socialista una alocución tan bien trabada. Recordaba aquellas intervenciones públicas de Felipe González.

Fuerza, firmeza y seguridad: ¿Es una lideresa con fuerza, firmeza y seguridad, capaz de liquidar la corrupción de una vez por todas, principalmente la correspondiente al caso de los ERE? Vamos a verlo. Todo apunta que así será y la expectación desde luego es enorme. En su conversación y contestando preguntas, Díaz se ha mostrado muy próxima a la dirección actual de su partido.

 “Alfredo, nuestro secretario general”: Es decir, que Susana Díaz ha apoyado ante la opinión pública al secretario general, Alfredo Pérez Rubalcaba. “Alfredo es nuestro secretario general”, ha subrayado la presidenta andaluza, gran revelación para muchos ciudadanos que la conocían poco. Es verdaderamente una crack de la política. A sus 38 años tiene una larga carrera por delante.

 “Una voz única”: Interrogada ella acerca de si cabría un Gobierno de coalición a nivel del conjunto de España, formado en la Junta de Andalucía entre socialistas e IU, su contestación ha sido muy clara señalando que “sí es posible si encontramos un marco común y un programa de acuerdo. En Andalucía funciona bien. Hay un Gobierno sólido, cohesionado, una voz única”.

Unión básica, aunque flexible. Esto, atención, es realmente importante. En su momento, hace un año más o menos, el PSOE andaluz consiguió gobernar con Izquierda Unida. La número 2 del PSOE, Elena Valenciano, declaró entonces que esa alianza ella creía que podría y debería lograrse. Ahora lo mismo ha manifestado Díaz. La unión básica, aunque flexible, de socialistas y de IU no debe perderse de vista. La regeneración democrática y ética de España pasa por la izquierda. No por la derecha.