Artículo de nuestro amigo GADES: La herencia de los cargos

Yo creo que un presidente es menos legítimo si ha sido puesto a dedo por su antecesor. Lo que no debe ser es que los ciudadanos elijan en las urnas a una persona, y que ésta decida marcharse por lo que sea, y que le deje el puesto a un sujeto de su confianza, pero que a ésta persona no la han votado los ciudadanos, sino que han votado a la que la habían puesto ahí… Este ha sido el caso de mi buen amigo Jose Antonio Griñán… Son muchos los que dejaron el cargo en manos de sus personas de máxima confianza y en plena legislatura: Esperanza Aguirre e Ignacio González, Alberto Ruíz Gallardón y Ana Botella, Francisco Camps dejó la Generalitat a Alberto Fabra. En Barcelona: Jordi Hereu y Juan Clos no pasaron por las urnas. Y en el extranjero, el primer ministro británico Tony Blair dejó el cargo Gordon Brown en 2007 tras 10 años en el poder.

Que sean de la máxima confianza, no significa en ningún caso que sea más listo, los más inteligente, capacitado, con aptitudes resolutivas para ocupar el cargo público, aunque sean honrados y trabajadores. A veces son vagos, mentirosos y hasta groseros con el pueblo. ¡Viva el nepotismo español!

Todos los traspasos de responsabilidades sin elecciones deberían ser “excepcionales”. Porque en España solo se votan listas y no personas. Cualquiera que esté en la lista propuesta y votada puede ostentar el cargo vacante. Sólo los senadores tienen su cuadrito individual para ser elegidos.

Yo creo que un presidente es menos legítimo si ha sido puesto a dedo por su antecesor. Lo que no debe ser es que los ciudadanos elijan en las urnas a una persona, y que ésta decida marcharse por lo que sea, y que le deje el puesto a un sujeto de su confianza, pero que a ésta persona no la han votado los ciudadanos, sino que han votado a la que la habían puesto ahí.

Este ha sido el caso de mi buen amigo Jose Antonio Griñán, pero en la historia de nuestra democracia ha habido muchos casos, empezando porque el General Franco pusiera al frente de la Jefatura del Estado al Rey Don Juan Carlos I. Creo sinceramente que en una democracia lo lógico tendría que ser que el sucesor sea elegido mediante elecciones, y no por una decisión personal de la persona que le ha precedido en el puesto.

En Cuba y en plan República Bananera, les dejan el cargo a sus hermanos o compadres. Normalmente en cualquier pais serio cuando un gobernante deja el cargo por lo que sea, su sucesor convoca al pueblo a unas nuevas elecciones, y no se apoltrona hasta cuando le dé la gana.

Un su sucesor, no debe ser su amigote o su delfín, como dicen por ahí, debería ser el vicepresidente que para eso está. Pero, aquí en España solo ocurren cosas políticamente grotescas, entre otras el aconchabamiento con la Justicia y la mamacharrería de los gobiernos, pues: ¡Muy mal!

Hay que cambiar el sistema electoral. No es de sentido común que partidos con 200.000 votos tengan más escaños y poder decisorio que otros con millones. Democracia es: que los “más” deciden más que los “menos”.

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