Francesc Moreno en El Debat: Organizarse y hacerse escuchar

… no podemos abandonarnos en manos de los partidos. Hay que organizarse. Desde la sociedad civil. Sumar para multiplicar. Tenemos la ventaja de que la racionalidad está de nuestra parte. Que el independentismo vende un paraíso inexistente. Que la independencia sólo dividiría y crisparía a la sociedad catalana y la empobrecería aún más, prolongando y agudizando la crisis económica.  

Los catalanes no independentistas tenemos una clarísima desventaja con respecto a los que son independentistas: carecemos de presencia organizada en la sociedad, salvo honrosas y dispersas excepciones, y de una administración que se vuelque en promover, defender y publicitar nuestro punto de vista. Lo segundo es una guerra perdida. Después de treinta años de abandono, pensar que el Estado hará algo por nosotros, precisamente ahora que los partidos estatales andan más perdidos y débiles que nunca, es un lastre que nos conduce a la inacción y con ella a la marginalidad. No queda otra que resignarse y tirar la toalla o movilizarse y unir fuerzas para hacer frente a un gobierno que lo controla casi todo. Desde el poder han creado un tejido asociativo clientelar que llega a todos los rincones de Catalunya. Crean las noticias y las distribuyen. Adoctrinan en la escuela y desde los medios de comunicación. El pacto con ERC les permite usufructuar el poder y la oposición. Los partidos catalanes no independentistas están más pendientes de sus problemas y de la competencia entre ellos que de plantar cara al poder nacionalista. C´s es la excepción, pero está lejos de poder aglutinar una alternativa a corto plazo y de representar a todos los no nacionalistas. Y tiempo no sobra.

Algunos lo fían todo a que el Estado acabará interviniendo la autonomía. No es mi apuesta. Sería catastrófico. Todas las encuestas serias muestran que a pesar de jugar en campo propio y con el árbitro comprado los independentistas no son mayoría. Pero para ganar un partido lo primero es comparecer en el campo con once jugadores aunque sean amateurs.

En esta batalla el nacionalismo catalán moviliza sentimentalmente a una parte de la población. El nacionalismo español a otra menor. Pero hay muchos catalanes con sentimientos contradictorios que se decantarán en base a argumentos racionales. Aún ahora la gran mayoría de catalanes se declaran, en mayor o menor medida, catalanes y españoles. Esta mayoría social necesita que se le haga llegar información verídica y argumentos. Apostarán por evitar riesgos. Por la solución más segura, menos traumática. Por evitar la pelea con el hermano o el vecino. Como han hecho en Quebec y harán en Escocia. La mayoría de catalanes prefieren Baviera a Kosovo, Milán a Zagreb. Continuar en Europa en lugar de quedar aislados.

Ya he dicho que no podemos abandonarnos en manos de los partidos. Hay que organizarse. Desde la sociedad civil. Sumar para multiplicar. Tenemos la ventaja de que la racionalidad está de nuestra parte. Que el independentismo vende un paraíso inexistente. Que la independencia sólo dividiría y crisparía a la sociedad catalana y la empobrecería aún más, prolongando y agudizando la crisis económica.

La política no nos hará felices. Siempre decepcionará. Pero con que no nos arruine la vida ya es bastante. Y la independencia o la intervención se la arruinaría a muchos catalanes. Hagamos algo para evitar cualquiera de ambas opciones. La propuesta federal de los socialistes va en la buena dirección. Pero es necesrio más. Sé que no es fácil, que muchos piensan que ya es tarde, pero habría que intentarlo.