Xavier Sardà en El Periódico: Ni Dios, ni patria ni Ferrovial

Entre los innumerables errores conceptuales destaco hoy dos: no ser cristiano y no ser patriota catalán. Seguramente el futuro deparará un mundo mejor para las personas que sufran estos desajustes. Se ve que con las células madre se harán maravillas.

16 de junio del 2013   

El fiscal del caso Palau cifra en 6,6 millones de euros las comisiones ilícitas que Convergència cobró de Ferrovial. Según el fiscal, se trata de un «acuerdo criminal» en el que Fèlix Millet y Jordi Montull actuaron como «torcidos intermediarios». El fiscal también dice que, al margen de los Jaume Camps y los Daniel Osàcar, «necesariamente» debieron intervenir «altos responsables de Convergència, que no han podido ser adecuadamente identificados». Vaya, los «altos responsables» no han podido ser identificados…

Como digo, hay gente a la que le gustaría tener un mínimo sentido patriótico y percibir estas noticias como un ataque a Catalunya. Les gustaría, aunque fuese levemente, dejarse llevar por la pulsión deslegitimadora de una justicia que en el fondo pertenece a otro país. Desearían vivamente considerar que el fiscal está a las órdenes de un fiscal general de España patriotero y anticatalanista.

Les placería establecer una diáfana línea divisoria entre nosotros y ellos. Quisieran constatar para sus adentros que la financiación irregular de Convergència es una minucia necesaria para un bien superior que es el desarrollo y la plenitud de nuestro país. ¿Qué importancia tienen las leves irregularidades contables cuando lo que se pretende es histórico y trascendente? Les entusiasmaría vivir la convicción emocional de que los jueces y los fiscales de la justicia colonial española tienen el encargo inequívoco de acabar con toda opción de supervivencia nacional catalana.

Creer o no creer: ¿Qué decir de Messi? ¿Se quiere mayor prueba? ¿Han dicho algo de Cristiano? No, solo Messi. Si esto no genera evanescencias patrióticas, más vale dejarlo ya por imposible. Es triste, pero si uno no responde a estímulos ante tales evidencias es que como patriota es una auténtica excreción. Vamos, mi caso. Cuando a un patriota catalán de verdad le argumentan que los jueces también persiguen a Bárcenas y a Gürtel no se amilana. Sabe perfectamente que lo hacen por puro fingimiento y tapujo. En realidad van a por Catalunya.

Lo mismo les ocurre a los que no son creyentes. Es un problema. Los creyentes ortodoxos tamizan la información de forma distinta y mucho más llevadera. Si uno es creyente en el dogma, lo que digan Rouco o Ruiz-Gallardón no resulta un insulto a la inteligencia. ¡Cómo les gustaría a los ateos saber que muy cerca hay un Dios que, en su momento, agradecerá nuestros desvelos para con su Reino! ¡Cómo disfrutarían dejando que las convicciones religiosas dicten sus decisiones! ¡Cómo saborearían la certeza de una vida eterna en el paraíso mientras la oposición arde para siempre en el averno!

En el pecado está la penitencia. ¡Qué mal lo tenemos los ateos! En fin, ni Dios, ni patria ni Ferrovial.

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