Jordi García-Petit y Pepe Castellano en “El Debat”

En este post ofrecemos sendos artículos recientemente publicados por “El Debat” en los que se comentan, desde puntos de vista claramente contrapuestos,  algunos aspectos tratados por Joaquin Leguina en la conferencia-coloquio que organizó Ágora Socialista en ocasión de la presentación de su libro “El camino de vuelta”, un importante acto en el que además se debatió ampliamente sobre la deriva soberanista en Cataluña y las complicidades de la antigua izquierda catalana, especialmente por parte del PSC, asuntos que también abordan los autores de ambos artículos.  

Jordi Garcia-Petit: “Comentario de urgencia a una tesis de Joaquín Leguina”.

Invitado por Ágora Socialista, un grupo de opinión del PSOE, Joaquín Leguina, ex presidente de la Comunidad de Madrid, ha dado una charla en Barcelona para presentar un libro suyo, y ha aprovechado la ocasión para explayarse en la idea de que el PSOE debería presentarse en solitario en Catalunya, pues el PSC le resulta, según él, una rémora, en particular, por sus posiciones nacionalistas catalanas.

Esta tesis es compartida desde hace tiempo por otros personajes del PSOE; incluso hubo contactos exploratorios oficiosos para tirar adelante un tal proyecto.

Se trata de una vieja idea que tiene el origen en la incomprensión de un hecho sociológico fundamental del socialismo en Catalunya: sectores importantes de las clases medias urbanas de Cataluña han simpatizado con los socialistas y les han votado desde la unidad socialista, en 1978, entre la Federación Catalana del PSOE, el PSC-Reagrupament y el Partido de los Socialistas de Cataluña. Y esos sectores han sido siempre proclives al catalanismo político, que propugna la defensa de la singularidad de Cataluña y, al mismo tiempo, la modernización avanzada de España y la federalización del Estado.

La alianza exitosa del catalanismo político con las reivindicaciones sociales de las clases populares ha configurado la identidad del PSC durante los treinta y cinco últimos años, y ha aportado a la lista electoral común del PSOE miles de votos decisivos, que han permitido a los socialistas presidir el gobierno central en cinco legislaturas.

El PSOE no compensaría la ruptura de la unidad socialista con votos propios, difícilmente volvería a obtener mayorías suficientes para llegar al gobierno del Estado, se distanciaría del pilar del catalanismo político con la consiguiente pérdida de influencia en Cataluña y forzaría al PSC a buscar la única alternativa posible para mantener en Cataluña una opción socialista autóctona.

No sería otra que promover un nuevo proceso de unidad socialista, esta vez con Iniciativa por Cataluña Verdes, e ir hacia un partido socialista reunificado de Cataluña, que probablemente constituiría la principal fuerza política de la izquierda en Cataluña.

BLOGPEPE  Pepe Castellano: “Comentario no urgente sino necesario”.

Pidiendo nuevamente la hospitalidad de este digital y refiriéndome al texto que se publicaba ayer, con la firma del Sr. García-Petit a quien esta vez si que debo agradecer las formas aunque aclarando inmediatamente que no puedo compartir el fondo de su “Comentario de urgencia a una tesis de Joaquín Leguina” a cuyo texto me permito responder  con mis comentarios no urgentes pero si que necesarios para evitar aquello de que quien calla otorga así que, vayamos al grano:

Aunque una gran mayoría de quienes componemos Ágora Socialista estaríamos orgullosos de ser un  grupo de opinión del PSOE, a poco que se nos conozca o se indague  minímamente en nuestro Blog, lo cierto es que somos una Asociación independiente,  inscrita en el Registro de Asociaciones para todo el ámbito español que, como marca el artículo 1 de nuestros Estatutos, tiene entre sus fines “La agrupación de personas de ideología socialista, liberal-progresista y de izquierdas que apuesten por la defensa y profundización de la sociedad del bienestar como expresión máxima de la libertad, la justicia y la igualdad de oportunidades, un modelo de sociedad igualitaria, democrática, abierta y laica en su sentido más amplio.”

En todo caso, inicialmente nos habíamos constituído como “foro de opinión, debate y propuestas” del PSC-PSOE, con arreglo a los estatutos de ese partido, espacio que abandonamos a partir de que, con el lamentable proceso de elaboración del Estatuto y los nefastos tripartitos de Maragall y Montilla, pudimos comprobar que el llamado catalanismo de las sucesivas direcciones del PSC devinieron en un nacionalismo cada vez más explícito y actualmente, como desde el principio, en el seno de Ágora Socialista nos encontramos socialistas y gentes de todas las izquierdas con y sin carnets, del PSC, del PSOE, de Izquierda Unida, de Ciutadans y UpyD, junto a sindicalistas de UGT y de CCOO.

En cuanto a que el PSOE debería presentarse en solitario en Cataluña, ni es una idea nueva ni se la ha inventado el Sr. Leguina sino que hace tiempo que viene siendo  reclamada por muy amplios sectores de la ciudadanía a pesar del silencio al que se viene sometiendo a los catalanes no nacionalistas, que en este país somos mayoría, por las prácticas cuasi totalitarias del Partido Único Catalán (CiU, PSC, ERC, Iniciativa) quienes, al tratar de excluir a los que no nos sometemos al pensamiento único,  conforman esta especie de régimen obligatorio en que ha degenerado el llamado oasis catalán.

No comparto que sea cierto eso que don Jordi describe como el “hecho sociológico fundamental del socialismo en Catalunya” y mucho menos que pretendan demostrar la proclividad de determinados sectores al mal llamado “catalanismo político” tomando como base los resultados electorales desde 1978 porque, aunque, formado en la universidad de la calle y la militancia, yo no soy de ciencias (ni tampoco de letras  como demuestran mis voluntariosos escritos) porque un simple repaso a la matemática electoral y comparando los votos obtenidos en las elecciones autonómicas catalanas, veremos que son siempre inferiores al de las elecciones generales contiguas, en una horquilla comprendida entre un mínimo de 269 mil y un máximo de 875 mil con un promedio aritmético en las generales muy encima de los 400 mil lo que, por muchas correcciones con las que se pretendan justificar, demuestra que la aceptación del social nacionalismo imperante en el PSC es una invención negada por cientos de miles de conciudadanos que le han ido abandonando hasta que en las recientes elecciones autonómicas hayamos llegado a pasar de 50 diputados a los 20 actuales y bajando que es lo peor de todo con lo que, aun considerando positivamente la aportación de votos catalanes a los gobiernos con mayoría socialista, lo tristemente destacable es la debacle del PSC en todas las elecciones autonómicas y la certeza de que otras políticas hubieran permitido una muchísima mayor contribución a los proyectos comunes de España y del socialismo federal para los que el PSC, eso sí, ha sido una auténtica rémora aquí mismo y en toda España.

Y en cuanto a la federalización del Estado, los intentos de seguir con la improbable modificación constitucional recién presentada, debo decir que  se trata de un brindis al sol que sólo servirá para hacer más concesiones al nacionalismo intentando amansar a la fiera que, por su propia naturaleza jamás quedará satisfecha, como demuestra la reciente historia  y cuando lo cierto es que nuestro Estado de las Autonomías es un estado federal que configura una España donde la descentralización del poder es  mayor que la de todos los estados conocidos, salvo los casos de Canadá y Australia, todo lo cual no ha merecido el reconocimiento de los nacionalismos periféricos que tampoco han sabido valorar todas las concesiones hechas hasta ahora sin que hayan abandonado la irresponsable espiral de sus reivindicaciones.

Entrando ahora en la singularidad de Cataluña, no debe olvidarse que otros territorios del resto de España también tienen sus singularidades ni el hecho de que la defensa de lo propio y la modernización avanzada de España se pretenda hacer fomentando la deslealtad institucional y perpetrando delitos más que presuntos como son el incumplimiento de las leyes y de las sentencias de los tribunales o la permanente exaltación de diferencias muchas veces imaginarias, cultivando agravios que minan la credibilidad de Cataluña ante los demás españoles y la credibilidad exterior de España, ahondando la tremenda crisis, superación a la que deberían aplicarse todos los esfuerzos, empezando por quienes en vez de defender a los sectores más desfavorecidos, se dedican a alimentar el separatismo que degenera en odio como se demuestra con las vejaciones a las que se vienen sometiendo a los símbolos comunes a todo el Estado, precisamente por quienes reclaman respeto para los símbolos y valores propios de todos los catalanes de los que se han apropiado indebidamente unos cuantos, para ponerlos al servicio de la burguesía que domina Cataluña desde hace siglos.

En cuanto a una opción socialista autóctona, justamente era esa la lograda en 1978 con la unidad de todos los socialistas catalanes, muy al contrario de lo que podría significar el “juntos y revueltos” con Iniciativa per Cataluña, que no es sino otra degeneración nacionalista que no sólo no representa al antiguo Partit Socialista Unificat de Cataluña (PSUC) sino que han sido ellos   quienes han traicionado y mantienen insepulto al glorioso PSUC para convertirse en otros acólitos de la derecha nacionalista.

Pepe Castellano fue cofundador del PSC. Actualmente es militante del PSOE y Presidente de Ágora Socialista.

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