Desmontamos las mentiras de la derecha ante la ley de la vivienda…

… y contra los desahucios en Andalucía: Tertulianos, medios al servicio de la derecha y de los intereses de las grandes constructoras, banca y grandes inmobiliarias junto a las mentiras y tergiversaciones del PP, conforman un coro que desde un principio se han posicionado claramente contra el Decreto de la Función Pública de la Vivienda promovido y aprobado por el Gobierno andaluz… Frente común de enemigos unidos por intereses políticos y económicos

Información publicada por El Plural> 13/5/2013  

“Van mal encaminados, y están muy equivocados, los que crean que este decreto es un punto y final. Es un punto y seguido”, según Elena Cortés

Tertulianos, medios al servicio de la derecha y de los intereses de las grandes constructoras, banca y grandes inmobiliarias junto a las mentiras y tergiversaciones del PP, conforman un coro que desde un principio se han posicionado claramente contra el Decreto de la Función Pública de la Vivienda promovido y aprobado por el Gobierno andaluz.

Frente común de enemigos unidos por intereses políticos y económicos

El más conocido como “decreto contra los desahucios”, la gran iniciativa andaluza contra esa gran lacra, se ha encontrado con los enemigos que defienden un sistema cruel que solo favorece a la banca y a los intereses del ladrillo. Estos son algunos de los argumentos contra esa gran falacia que claramente desmontan las mentiras y falsedades que esgrimen. Los datos que desmontan esas falacias pueden extraerse de la intervención parlamentaria de la Consejera de Fomento y vivienda de la Junta de Andalucía, Elena Cortés durante el debate de convalidación del Decreto-Ley para la función social de la vivienda que a continuación se reproducen.

Falacia nº 1: “Con el decreto, se acabó el crédito hipotecario”

“Tras inyectar a la banca casi 600.000 millones de euros, los préstamos hipotecarios están en su mínimo histórico. Son datos del INE, no de esta consejera. Llevamos 32 meses seguidos de bajadas. En los últimos cinco años la bajada es del 67%.  Además de esta insoslayable realidad, quisiera compartir con ustedes las condiciones que las entidades de crédito exigen para aprobar un préstamo hipotecario:

– Tener ahorrado un 20% del precio de la compra, salvo que tengamos un avalista con una casa libre de cargas.

– Aportar el 10% de los gastos supone entre el 10 ó el 12% del precio de compra.

– Tener ingresos fijos, estables y demostrables. Estabilidad laboral continuada superior a 2 ó 3 años.

– Estabilidad en los ingresos.

– Comprar una buena vivienda para que en el hipotético caso de que se adjudique la vivienda la entidad financiera la venda rápidamente y a buen precio.

– Estar abiertos a vincularnos con el banco. Es decir, es imprescindible la contratación de otros productos como, seguro de vida y del hogar, aportación a un fondo de pensiones, domiciliación de la nómina y los recibos habituales.

Como podemos comprobar no es este decreto-ley el que hace inviable que cientos de miles de personas no puedan acceder a un crédito hipotecario. “

Falacia nº 2: “El decreto-ley solo busca titulares”

“No señorías, el decreto-ley, con la posterior ley que apruebe este Parlamento, ha nacido para ser aplicado, tanto en lo concerniente a las viviendas deshabitadas, como en la expropiación temporal del uso. En este sentido decirles que respecto del desarrollo reglamentario:- Estamos abordando la orden por la que se aprueba el Plan extraordinario de Inspección que permitirá todo la actuación ante la vivienda deshabitada.

– Estamos en proceso de aprobación de la orden de medidas de fomento para las personas físicas, tal y como recoge el decreto-ley.

– Estamos, igualmente, abordando el reglamento regulador del Registro de Viviendas vacías. También abordando el decreto de traspaso de funciones en materia de fianzas de suministros y arrendamientos.

– Por último, en las Oficinas en Defensa de la Vivienda, estamos recogiendo las peticiones de las familias para proceder a la expropiación temporal del uso. Por lo que también el decreto es de aplicación desde el 12 de abril.

Van mal encaminados, y están muy equivocados, los que crean que este decreto es un punto y final. Es un punto y seguido. No hemos parado de trabajar. No vamos a parar de avanzar.

Por cierto, a los que agitan el espantajo de la palabra expropiación. Ya lo he dicho muchas veces: expropiación temporal del uso, mecanismo absolutamente legítimo y garantista para garantizar el ejercicio del derecho a la vivienda. Y a los que con esa explicación sigan intranquilos, les añado: expropiamos para carreteras, metros, tranvías, ¡hasta para campos de golf! e invocamos para ello el interés general. Si con ello alguno sigue teniendo dudas, permítanme que lea este titular del domingo, que seguro que lo tranquilizar plenamente: “La Xunta de Galicia expropiará monte comunal para un hospital” (http://tinyurl.com/cekwf3v). Bien, ¿no? Por cierto, el hospital es privado, por supuesto. El geriátrico más grande de España. Y el procedimiento expropiatorio ha sido, hasta ahora, completamente oscurantista, como denuncian los vecinos.”

Falacia nº 3 – “Que el sector de la construcción cada vez va a ir peor”

“Resulta que el sector de la construcción ha caído por la explosión de la burbuja inmobiliaria, que se ha constituido el llamado banco malo para absorber los activos tóxicos de la banca, que las constructoras no encuentra crédito ni pagando, que hay millones de casa vacías y resulta que es el decreto-ley el que va a acabar con la construcción. Es de una lógica aplastante, ¿verdad?

Señorías, la reconversión del sector de la construcción está en la rehabilitación de la vivienda construida. El objetivo del gobierno andaluz es, también en este caso, que la rehabilitación de vivienda siga el modelo europeo donde por ejemplo en Alemania más del 50% del sector de la construcción se dedica a la rehabilitación.

La rehabilitación de viviendas es sostenible, genera tres veces más empleo que la construcción de obra nueva, va directamente a la economía productiva de nuestras ciudades y pueblos. Esto significa que no se van a construir más viviendas en Andalucía, obviamente no, allí donde sea necesario, en suelo consolidado y si las entidades financieras conceden el préstamo.”

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