Comunicado CASA: Fiesta del Primero de Mayo
  FIESTA DEL PRIMERO DE MAYO

Con motivo de la Fiesta del Trabajo del presente 2013, la Coordinadora de Agrupaciones Socialistas Autónomas (CASA) se dirige:

A TODOS LOS TRABAJADORES

Estamos padeciendo las consecuencias de la peor violencia ejercida contra la clase trabajadora desde la instauración de la actual monarquía parlamentaria.

La contrarreforma laboral desplegada por el Partido Popular (PP) ha sido el triste colofón de todas las agresiones anteriores; se van amontonando los puestos de trabajo destruidos y la Oficina Estadística de la Comisión Europea (Eurostat) cifra en más de un 26% nuestra tasa de desempleo, la más alta de la eurozona junto con la de Grecia.

[Nota CASA.- Los miembros y simpatizantes de CASA que deseen participar en la manifestación de Primero de Mayo nos encontraremos mañana, a las 11:00 h en Plaza Urquinaona de Barcelona para unirnos a las mayoritarias convocadas al efecto; tambien en Madrid habrá representantes nuestros, de la mano de la asociación Iniciaitva Hispánica]

La propia Comisión reconoce que los costes laborales (costes salariales por hora, cotizaciones, indemnizaciones y otras prestaciones) no son la causa del cierre de empresas y de la falta de creación de empleo, sino que lo son las dificultades de financiación y la tremenda disminución de la demanda.

La media de los costes laborales en España ya era la más baja en el contexto de los países más importantes de la UE-27 y de la eurozona antes de la última reforma, y ésta no ha hecho sino confirmar la verdadera razón que la generó: facilitar un nuevo y brutal trasvase de las rentas del trabajo a las del capital.

Menos de un año desde la última huelga general y el Instituto Nacional de Estadística (INE) mostraba que los costes totales medios por hora trabajada a cargo de las empresas habían disminuido un 3´1% en el cuarto trimestre de 2012 en términos desestacionalizados y sin efectos de calendario, en contraste con el 0´5% que se había registrado en los tres meses anteriores y con el 2´5% de hacía un año; una caída semejante era inédita hasta ahora.

El sector público, asediado permanentemente por el capital, no sólo ha visto la congelación del sueldo a sus empleados, sino también la supresión de la paga extra de navidad.

Sin embargo, la sangría más preocupante de recortes salariales y destrucción de empleos públicos se seguirá dando entre los trabajadores con peores contratos, personal laboral e interinos, e incluso asoma la amenaza de los mismos despidos a funcionarios y estatutarios que ya se han producido en Portugal y en Grecia.

La sanidad, la educación, los servicios sociales y la Ley de Dependencia son víctimas de los recortes, de las consiguientes externalizaciones y, en definitiva, de las privatizaciones. Quedan claros la insensibilidad y el desprecio hacia el Estado del Bienestar por parte de los mismos capitalistas y burócratas que propusieron el pacto social.

 Evidentemente, una reforma que rubrica la indefensión del trabajador en el seno de su misma empresa mediante la flexibilidad interna (vapuleo de las condiciones laborales pactadas) y que lo abandona a su suerte a través de la externa (facilidades para el despido y abaratamiento o gratuidad del mismo) tenía que producir unos efectos aniquiladores. 

No han tenido suficiente, de todos modos, y el Real Decreto-Ley 4/2013 de medidas de apoyo al emprendedor y de estímulo del crecimiento y de la creación de empleo ha venido a insistir por la misma vía perversa repercutiendo gravemente sobre los trabajadores más jóvenes.

No podemos seguir encajando los golpes de esta lucha de clases unidireccional. Este retroceso en el tiempo nos lleva necesariamente a reivindicar el papel de unos sindicatos:

·         Que abandonen su corporativismo y se alejen del poder.

·         Que sus objetivos sean más políticos que nunca.

·         Que planteen un modelo alternativo de sociedad basado en el control social de los medios de producción y de los mecanismos de distribución, un modelo fundamentado en el reparto del trabajo y de la riqueza y no en la especulación financiera que ya casi ha sustituido a la economía productiva.

No es ése, precisamente, el perfil de las centrales sindicales que firmaron con la patronal el denigrante IIº Acuerdo para el Empleo y la Negociación Colectiva que precedió a la reforma.

El pacto social ha demostrado ser una estafa y se ha roto; la anquilosada estructura y la propia naturaleza de los sindicatos profesionalizados nos han salido caras.

La neutralización de los comités de empresa, la pérdida de la fuerza vinculante de la negociación colectiva (anulación de la ultraactividad de los convenios, descuelgues salariales y de las condiciones de trabajo), los despidos “bursátiles” y los colectivos, la descentralización de la actividad económica, el aislamiento de los empleados y el paro masivo (sin olvidar a las PYMEs y a los autónomos explotados por otras empresas) requieren de una mejor organización por parte de los trabajadores, de unos verdaderos sindicatos de clase y no de esta clase de sindicatos, de una auténtica red solidaria que, unida a los movimientos sociales, sea capaz de espolear a los partidos políticos y a la sociedad entera.

Pero hemos de tener en cuenta la dialéctica de Estados. La Comisión Europea (las burguesías del continente con la alemana a la cabeza) sigue pidiendo más sacrificios, mayores recortes laborales y sociales, un aumento de los impuestos regresivos y que las pensiones se las repartan los bancos y los fondos privados.

Hemos de asumir, por tanto, que es la Europa alemana (y la burguesía de los Estados Unidos) la matriz del problema que estamos sufriendo, la que dicta los programas neoliberales que ejecutan nuestros gobiernos, y que son los Estados nacionales el marco en el que se llevan a cabo estas políticas.

Significa que no podemos permitirnos la fragmentación del movimiento obrero en clave nacionalista o regionalista, otra de las formas que toman los ataques a la soberanía nacional popular. No podemos tolerar que, en nombre de demagógicos argumentos chovinistas e identitarios, los trabajadores se enfrenten entre sí para regocijo de los poderes hegemónicos y de las élites locales que propician directamente tal división.

Es por todo ello que la Coordinadora va a participar con denuedo en la jornada conmemorativa y de lucha del 1º de Mayo, en Madrid y en Barcelona de manera conjunta, pero no sin antes hacer una mención muy sentida a los jóvenes precarizados y a  las mujeres trabajadoras, recordadas especialmente la jornada del 8 de Marzo.

Tampoco podemos olvidar a otro de los colectivos más vulnerables, el de los trabajadores nacidos en diferentes partes del mundo que han venido a España a aportar lo mejor de sí mismos y que la inhumana Ley de Extranjería sitúa incluso por debajo de la reforma.

Todos ellos, vosotros y nosotros vamos a ser los protagonistas de una fecha tan señalada y de una celebración que esperamos concluya en un grito unánime:

¡VIVA EL 1º DE MAYO! ¡VIVA LA CLASE TRABAJADORA!

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