Refundación Socialista en Cataluña

Con el artículo del Vicepresidente de Ágora Socialista, iniciamos hoy una serie de textos cuyo denominador común queda perfectamente definido por el título genérico que acaban de leer.

Caballo de Troya por Isidro Carpio (*) en El Debat> 12/3/2013

Por eso hoy los socialistas, que desde hace tiempo no están en el PSC o quedan muy pocos y marginados, deben exigir la recuperación del PSC para la causa socialista o la presencia directa del PSOE en Cataluña porque agua y aceite no se mezclan ó lo que es lo mismo, que nacionalismo y socialismo son antitéticos.

Sin duda alguna no corren buenos tiempos para los socialistas desde la pérdida del poder en las últimas Elecciones Generales, y como consecuencia de ello se han puesto de manifiesto las debilidades de la organización del PSOE que hoy en día está a la búsqueda de sus orígenes, en la esperanza de poder ser de nuevo una alternativa real de Gobierno.

Bien es cierto, que los socialistas han entonado el mea culpa por algunas políticas que fueron más allá de lo razonablemente admitido por una socialdemocracia, que les hizo ser confundidos con las políticas liberales, justificadas estas por la cuestión de Estado.

La subordinación a potencias extranjeras y la práctica del llamado socio liberalismo, apenas les ha diferenciado sus adversarios, de tal forma que también aquí los ciudadanos prefirieron quedarse con el original antes que con el sucedáneo, al igual que le sucediera a Convergencia i Unió en las pasadas Elecciones Autonómicas del pasado día 25-N, ante Esquerra Republicana de Cataluña.

Hoy, al igual que en Cataluña, en el resto de España se levantan voces por la refundación del socialismo, pero con grandes diferencias, ya que en Cataluña hay un problema añadido como es el tema identitario, mientras que en el resto del estado se trata de volver sencillamente a los posicionamientos genuinos de socialismo y de dar una salida a los problemas reales que padece la población en un momento de crisis económica, donde el paro cabalga desbocado y donde las medidas expansivas y de fomento del empleo a través de la inversión pública están ausentes.

Pero esa resituación del PSOE en el espacio propiamente socialista no tiene que ser necesariamente generacional, debe de ser de ideas y de personas, que sitúen al PSOE en la lucha de clases, que recuperen las conquistas sociales que hemos perdido en poco más de un año con un Gobierno de derechas, al que se le allanó el camino por convertirnos en meros gestores de lo público.

Es urgente que este camino se retome, ya que consideramos imprescindible un PSOE fuerte que como fuerza hegemónica de la izquierda social es crucial para decidir el futuro de España que acometa también los cambios necesarios para una buena salud democrática, entre otras, la reforma de la Ley Electoral y la derogación de numerosos decretos leyes antisociales y contrarios a las libertades promulgados por el Gobierno del Partido Popular.

Si es urgente la recuperación por el PSOE de auténticas políticas de izquierdas, muchísimo más urgente es la refundación del socialismo catalán. Hoy sabemos que la unidad de los socialistas catalanes realizada en el año 1978, fue una farsa, pues el Secretario General del PSOE, en un programa de debate, manifestó abiertamente que el PSOE y el PSC, eran partidos distintos. Seguro que esto será una gran sorpresa para muchos militantes que están o estaban en el PSC por creer que este era el homólogo del PSOE en Cataluña, y lo que es peor, han estado dando su voto elección tras elección, a un partido nacionalista, cuyos fines cada vez menos ocultos son casi idénticos a los de Convergencia o Esquerra Republicana.

Supongo que Alfonso Guerra, con el devenir de los tiempos, ya que fue él, el que por su crédito personal convenció a los militantes de la Federación Socialista de Cataluña de que la unidad ó como diría él la “fusión” de los socialistas en Cataluña estaba hecha y era buena para el socialismo, entenderá que fue un error, y que entregamos la histórica FSC (PSOE) a una pandilla de intelectuales nacionalistas ávidos de poder, en contra de los socialistas y de los sectores sociales más desfavorecidos.

Por eso hoy los socialistas, que desde hace tiempo no están en el PSC o quedan muy pocos y marginados, deben exigir la recuperación del PSC para la causa socialista o la presencia directa del PSOE en Cataluña porque agua y aceite no se mezclan ó lo que es lo mismo, que nacionalismo y socialismo son antitéticos.

Ahora es la hora de reparaciones y de pagar las deudas contraídas con los socialistas reales de Cataluña, pues el PSC se ha entregado al nacionalismo, ideología esta a la que nunca han renunciado y de ahí que apoyen “el Derecho a decidir”.

Lástima que tanta buena gente haya tardado tanto tiempo en entender lo que algunos llevamos años denunciando: Que estaban gravemente confundidos quienes en aquel Congreso salieron creyendo que habíamos logrado la unidad de todos los socialistas cuando en realidad acabamos integrados en un partido que pronto se pasó al campo del nacionalismo obligatorio.

Algo se está moviendo en Cataluña y ya nadie cree al PSC como un partido socialista y han salido a luz pública plataformas sociales que exigen “LA REFUNDACIÓN SOCIALISTA EN CATALUÑA” que están multiplicándose por diversas comarcas y que tienen una gran aceptación entre los asistentes a sus actos, donde manifiestan querer ser el revulsivo para que el PSOE acometa la recuperación de las políticas auténticamente socialistas y sobre todo, la refundación de un PSC ajeno a la degeneración nacionalista en la que ha estado siempre y, de una manera muy especial desde los gobiernos de Maragall y Montilla.

La plataforma impulsada por Ágora Socialista y Alternativa Ciudadana Progresista, embrión de la Coordinadora de Agrupaciones Socialistas Autónomas, aún no sabemos el recorrido que tendrá pero lo que sí es cierto es que tiene una buena acogida entre los ciudadanos del entorno metropolitano de Barcelona donde se concentra el voto socialista perdido ya por el PSC nacionalista en todas las elecciones Autonómicas, y especialmente, en las últimas donde obtuvo veinte diputados perdiendo hasta ocho respecto de las celebradas en el 2010 y situándose como tercera fuerza política en Cataluña, todo esto por su deriva nacionalista en perjuicio de las políticas sociales y la defensa de las libertades individuales.

Los griegos ganaron a los troyanos con su caballo, los socialistas perdieron su ideología socialista con el caballo de Troya de los nacionalistas infiltrados en los órganos de poder del PSC. Eso hay que remediarlo antes de que sea demasiado tarde.

 (*) Isidro Carpio es Vicepresidente de ÁGORA SOCIALISTA