Manifiesto de Ágora Socialista y Alternativa Ciudadana Progresista

… en Catalunya, “la región industrial por excelencia” del Estado, y “uno de los bastiones del movimiento obrero y de la izquierda”, las tensiones entre PSOE y PSC por sus discrepancias acerca del derecho a decidir está “diluyendo la fidelidad de los electores catalanes y contribuyendo considerablemente a minar la confianza de los del resto del Estado”.

IÑIGO ADURIZ en Público> 7/3/2013 

El PSC, como el resto de la izquierda catalana, está “infiltrado y secuestrado por la burguesía nacionalista”, lo que le hace repetir “la misma cantinela etnicista” que defiende CiU, si bien “añadiéndole un barniz social”. Esa es la conclusión a la que han llegado dos pequeños grupos integrados por militantes de base del propio PSC que ante la defensa del derecho a decidir que abandera su partido en los últimos meses aboga incluso por recuperar la segregación de la formación con la refundación de la federación catalana del PSOE.

Ágora Socialista y Alternativa Ciudadana Progresista, las dos organizaciones que este miércoles han hecho público su manifiesto (ver PDF), están formadas por miembros y simpatizantes del partido que dirige Pere Navarro aunque, según reconocen ellos mismos, también están integrados por personas vinculadas a CCOO, UGT, Ciudadanos o incluso UPyD. Fuentes del PSC han corroborado que estos grupos están formados por “militantes de base” del partido que no tienen ningún peso en los órganos de la formación.

Uno de los principales impulsores es Pepe Castellano que, en conversación con Público ha confirmado ser “cofundador” del PSC, si bien hace algunos años pasó de militar en la federación de L’Hospitalet de Llobregat (Barcelona), a hacerlo en la del PSOE de Écija (Sevilla) -de donde eran sus orígenes familiares- por la “deriva nacionalista” del que había sido su partido.

“Bastión” del movimiento obrero: En el texto, los firmantes reconocen que “los programas neoliberales” que según ellos han estado implementando los socialistas en los últimos años “no son el único factor que está perjudicando seriamente” tanto al PSOE como al PSC. Insisten en que, además, ambas formaciones son “víctimas propiciatorias” de la estrategia de la burguesía catalana que “aprovechó la transición democrática para configurar un sistema de partidos catalanes que le permitiera mantener incólumes sus particulares intereses de clase”.

Lamentan, además, que en Catalunya, “la región industrial por excelencia” del Estado, y “uno de los bastiones del movimiento obrero y de la izquierda”, las tensiones entre PSOE y PSC por sus discrepancias acerca del derecho a decidir esté “diluyendo la fidelidad de los electores catalanes y contribuyendo considerablemente a minar la confianza de los del resto del Estado”.

Las asociaciones impulsoras del manifiesto discrepan abiertamente de la defensa del derecho a decidir que realiza el PSC, por lo que lamentan la reivindicación de ese referéndum de autodeterminación que, dicen, “el derecho internacional sólo reconoce a las colonias o en los casos de grave opresión, violencia y discriminación contra la ciudadanía o parte de ella”. Para los firmantes, ese referéndum “no es otra cosa que una huída hacia adelante con la que CiU pretende tapar los escándalos de corrupción y la agenda neoliberal” que ha provocado los últimos recortes sociales en Catalunya.

Medidas “teñidas de racismo”: Llegan incluso a descalificar a los socialistas catalanes por ser “tristes cómplices” o “vergonzantes protagonistas de excepción” de “medidas antisociales teñidas de racismo cultural y encuadradas en el contexto de esa siniestra entelequia conocida como ‘construcción nacional'”. Frente a eso, reivindican “el socialismo internacionalista real” que toma como sujeto político “al pueblo trabajador” y no “a identidades supuestamente homogéneas que sirven para enmascarar los trapicheos de la élite que detenta el poder económico y político”.

Por todo, Ágora Socialista y Alternativa Ciudadana Progresista consideran que el “esperado resurgimiento de la izquierda socialista con visión de Estado y la vuelta del PSOE al Gobierno central pasarían necesariamente por un nuevo PSC liberado de sus hipotecas nacionales o, si esto se demuestra inviable, por la reactivación de la federación catalana del PSOE”.

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