Isidro Carpio (*) en El Debat: Política de diván

Los políticos españoles, en términos generales, no es que estén bajo sospecha o si lo están es injustamente porque sólo deberían estarlo aquellos que ensucian y envilecen la vida política con por sus andanzas y tejemanejes, fundamentalmente en lo tocante a la administración de las finanzas de la cosa pública y la de sus partidos… 

… O lo que es lo mismo, aquellos que gestionan fondos públicos, cuyos jirones se pierden y acaban en manos de particulares o en las cajas “B” de sus organizaciones políticas. También lo están aquellos artífices de la ingeniería financiera de la transformación, que permite cambiar de color el dinero, como si se tratase de ejercitar milagros, mediante la promulgación de leyes de amnistía fiscal que posibilitan, como si se tratase de un ilusionista, la transformación del negro al blanco.

Estamos asistiendo, no ya a la representación de un acto circense, sino a la puesta en escena de una obra macabra, que está sentando las bases para transformarse en tragedia.

Hasta hace muy poco tiempo éramos una minoría los que a través de los medios, fundamentalmente digitales, sin ser los únicos, denunciábamos las fechorías de un gobierno y avisábamos de los riesgos que podrían tener determinadas acciones de gobierno, esa política ejercida por gente sin escrúpulos, que en no pocos casos llevaba al ciudadano a padecer un estado de necesidad y a soportar un estrés alienante, por no ver una salida a la situación personal ó colectiva, que les ha llevado a tomar alimentos de los supermercados y grandes superficies comerciales, para poder sobrevivir, y a otros hasta el irreparable extremo de quitarse la vida.

Tal es así, que no solamente lo denunciamos desde la desafección que el ciudadano siente hacia el gobernante, y por extensión hacía el resto de la clase política, sino también por el sentido de desamparo que el ciudadano percibe ante los atropellos, poniendo también en el punto de mira a la oposición y en las organizaciones sindicales; solamente se salvan de esta desazón, los movimientos ciudadanos nacidos desde la desesperación y la incomprensión.

Esta situación llevaba a los ciudadanos a cuestionar el sistema democrático y al odio hacia la clase política, a temer la llegada de algún iluminado, que nos retroceda en el tiempo y con ello a la pérdida de derechos y libertades conseguido a base de tantos sacrificios. Aunque esa situación ya la está consiguiendo el gobierno actual con el rechazo de la gente a nuestro propio sistema político,  manifestando abiertamente que la clase política forma parte del problema.

Pero una vez más el conjunto de mentirosos que forman el gobierno, y que no se escondían al manifestar que cualquier movimiento ciudadano suponía una mala imagen para nuestro país, aunque estas manifestaciones/movimientos estuvieran más que justificados por la acción retrograda del propio gobierno. Dichos movimientos se reprimían con violencia para mostrar la firmeza del poder más propia de estados totalitarios, y de esta manera transmitir a los mandatarios europeos que éramos dignos depositarios de su confianza, ante los gobiernos y los mercados. Aunque se vulneraran los derechos humanos.

De este modo el gobierno nos decía que la prima de riesgo no subiría como lo ha hecho hasta a límites insospechados y provocando con ello el encarecimiento del dinero. Mientras tanto saneaba a la banca con dinero público, y destrozaba el Estado del Bienestar.

Hoy, no nos sorprende la Sra. Cospedal, con sus amenazas sobre ruidos de sables en la lontananza, según ella, si seguimos poniendo palos a las ruedas, o lo que es lo mismo, si seguimos criticando al gobierno.

La verdad es que cuando se analiza estos mensajes, por parte de los miembros de un gobierno de talante neoliberal, que ha conseguido el poder después de más de 30 años de convivencia pacífica, y de que España esté integrada en la Unión Europea, con lo que ello representa ante el mundo, uno no sabe, si es que el gobierno, al final ha escuchado a los ciudadanos sobre las advertencias de peligros que nos acechan como consecuencia de su forma de gobernar, o es que una vez más torticeramente, gobierno y Partido Popular le han dado la vuelta a la tortilla haciendo suyas estas advertencias, y utilizándolas contra la ciudadanía para que ésta deje de movilizarse, cuando en su origen lo que se pretendía era que el gobierno dejara de hacer políticas antisociales.

El mensaje ha sido malentendido ya que nuestros mandatarios lo tergiversan y lo utilizan como una nueva extorsión a los ciudadanos. ¿No será que realmente están llamando al populismo, al fascismo y al Golpe de Estado? ¿Será que intentan matar moscas a cañonazos, para cerrar todos los casos de corrupción en los que se ven envueltos, de un plumazo? Porque al final, cuando los generales a los que alude la Sra. Cospedal, intervienen en Política, solo es para una cosa, tomar el poder por la fuerza, realizar las sacas oportunas y después cuando han “limpiado el terreno Patrio”, estos patriotas de bandera, de una forma camaleónicamente, bajo la denominación de salvadores de la Patria, en el mejor de los casos, devuelven el poder al pueblo, proponiendo gobiernos civiles. Claro que estos gobiernos de civiles, evidentemente estarían formados por ellos mismos, la oligarquía financiera y los apegados a la iglesia, cuyo perfil coincide, y no es por casualidad, con nuestros gobernantes actuales. Esta estrategia seria buena para ellos, pero se equivocan nuevamente, ni nuestros militares son los de antaño, aunque alguno hay, de ahí el peligro, ni el tiempo en que vivimos es similar a otros tiempos pasados, y mucho menos nuestra posición en el mundo civilizado es la del año 1936.

Ese tipo de pensamiento sólo puede estar en la mente de aquellos que nos gobiernan actualmente, por inadaptados al sistema democrático y poseedores de una ideología rancia, trasnochada y vergonzosa por antisocial.

Claro, que ante este tipo de manifestaciones cabe preguntarse ¿Quiénes son los artífices de las políticas que llevan a la población a la desesperación? ¿No serán aquellos que mienten de una manera descarada, aquellos que no tienen vergüenza de descapitalizar el Estado en beneficio propio? ¿No serán aquellos besamanos de papas, cardenales y de aquellos de los golpes en el pecho, que mandan a sus conciudadanos a la marginalidad, desposeyéndolos de sus casas, atribulando a las ciudadanos con impuestos y mermas saláriales, mientras ellos se lo llevan en blanco y negro?

¿A que llama Vd. Sra. Cospedal política con Mayúsculas? ¿A las aquí descritas? Me temo que los ciudadanos de a pie no compartimos con Vd. ese criterio. Los ciudadanos queremos políticas que nos hagan más igualitarios, políticas que nos den el mismo tratamiento ante las oportunidades, políticas sociales que protejan a los más desamparados, políticas que nos hagan más libres mediante el saber aprendido en la escuela pública, políticas donde nos se juegue con nuestra salud, políticas que a través de la investigación nos permitan avanzar en todos los órdenes de la vida, políticas donde la justicia y el imperio de la ley sea igual para todos. Estas políticas a las que me refiero, si son Política con Mayúsculas. Si Vd. practicara política con “MAYUSCULAS” sabría que mentir en Política, es más grave que robar, y los que roban no tienen sitio en la Política.

Me temo Sra. que Vd. no conoce estas políticas y si las conoce, las conoce para pervertirlas, para tergiversarlas y para buscar oportunidades de negocio a costa del sufrimiento de los ciudadanos.

Vds. hacen política con minúsculas, gobiernan contra los ciudadanos. Mienten sin inmutarse, hasta diría yo con chulería barata, del que se sabe en el poder. Mienten todos, desde el Presidente, que se hizo con el poder a base de mentiras, y sigue mintiendo, pasando por Vd. misma, por sus compañeros de gabinete y por algunos dirigentes de su partido. Sería inagotable hacer un resumen de sus mentiras, pero hoy es fácil, el mundo de la nuevas tecnologías de la información, les desenmascara y los pone en evidencia, ahí están las videotecas, hemerotecas, internet, que los inmortaliza en la mentira, en la corrupción y el desgobierno.

Sinceramente creo, que se lo deberían hacer mirar, no sé yo, si unas cuantas sesiones de diván serán suficientes para sacarles del mundo de la mentira, pero inténtenlo. Como seguramente diagnosticaría mi profesor y amigo, D. Leopoldo Ortega Monasterio, lo suyo no es de ser mentirosos compulsivos, su estadio parece ser más de mentirosos patológicos.

Si les queda un poco de dignidad, y sus conciencias, si las tienen, se lo permiten, creo que ha llegado la hora de que se lo planteen seriamente, háganse un favor a Vds. mismos, a los españoles, a este País, en definitiva. Vds. “Patriotas de pandereta”, que han emponzoñado la Política, márchense a su casa, pues el finiquito, al igual que su amigo Bárcenas, ya lo han cobrado.

Ah! por cierto, la seguridad Social Española, aún mantiene el servicio de Psiquiatría, con sus divanes y todo, les están esperando, hasta que Vds. lo supriman o le encarguen su gestión a algún amiguete.

(*) Isidro Carpio García es Vicepresidente de Ágora Socialista