¿Cometerá el PSC alta traición a Cataluña?

¿Cometerá el PSC alta traición a Cataluña?

El oficialismo catalán está colocando al PSC a punto de entrar en el club de los malos catalanes, de los apestados, de los que no aprecian Cataluña y sólo quieren destruirla. Ese averno donde los guardianes de las esencias patrias catalanas, han enviado a PP, Ciutadans y demás disidentes por negarse a hacer ademán de genuflexión ante la doctrina que contiene la verdad revelada: el nacionalismo catalán.

Ángel Guillén en e-Noticies 22/1/2013

El oficialismo catalán está colocando al PSC a punto de entrar en el club de los malos catalanes, de los apestados, de los que no aprecian Cataluña y sólo quieren destruirla. Ese averno donde los guardianes de las esencias patrias catalanas, han enviado a PP, Ciutadans y demás disidentes por negarse a hacer ademán de genuflexión ante la doctrina que contiene la verdad revelada: el nacionalismo catalán. Salvo sorpresa mayúscula de última hora, todo parece indicar que el PSC no se adherirá al manifiesto que cambiará la historia de la humanidad, el manifiesto que de un plumazo acabará con la crisis de Cataluña, abrirá la puerta a convertirla en potencia mundial, ataremos los perros con longanizas y hundirá en la miseria al resto de los españoles. ¿Si no por qué tanto empeño de CIU-ERC-ICV-CUP para que sea lo primero y más urgente que apruebe el Parlament en esta X Legislatura?).

Sarcasmos aparte, en efecto, el PSC está recibiendo las presiones más fuertes del soberanismo catalán, aquel que encabeza Junqueras con Mas de palmero y con ICV en un papel de aguantavelas de la extraña pareja del cual poco se sabe el provecho que le va a poder sacar. El oficialismo soberanista catalán sabe de la debilidad de este PSC acomplejado y cohibido. El nacionalismo sabe que está a un paso de engullir al PSC a su “lado oscuro de la fuerza”. Saben que si lo consiguen se quitarán un histórico enemigo pues quedará diluido dentro del PUC (Partido Único Catalán). Tendrá poca razón de ser su existencia pues dentro del PUC no tendrá peso y obviamente el PSOE tendrá que romper definitivamente con el PSC dejándolo a la deriva. Por consiguiente, como decía, si el PSC da el paso adelante y se suma a una declaración fuera del marco legal español, tres serán los grandes beneficiados de la supernova socialista: CIU se favorece en tanto en cuanto durante años fue el PSC la única alternativa de gobierno al partido de Pujol y Mas (aunque con Obiols al frente ahora da hasta grima pensar que lo fue); ERC porque absorbe el sector soberanista minoritario del PSC como demostró su último congreso y de paso tomaría el relevo del PSC como alternativa seria a CIU e ICV, porque alguna migaja en forma de votante más de izquierdas del partido iría a parar a sus filas.

Las presiones y las descalificaciones son tremendas hacia los socialistas. Del estado actual a la alta traición a Cataluña estamos a un paso. Sólo hace falta ver, escuchar o leer las declaraciones de gente como Ramón Tremosa o o Junqueras para percatarse. ¿Será el PSC capaz de aguantar tan magno envite? ¿Votarán en contra….o se abstendrán que es lo que está de moda por la calle Nicaragua? Si tuviera que apostar creo que el PSC no aguantará la presión. Timoratos y muy sensibles al qué dirán los oficialistas, los socialistas pueden acabar sucumbiendo. Sucumban o no, están ante su última oportunidad de recuperar cierta credibilidad y perfil propio. Veremos si la aprovechan. Si lo hacen la alta traición se consumará y las puertas del infierno donde habitan lo que para los soberanistas son lo peor de Cataluña se abrirán para ellos.

Por lo demás, estos días asistimos a la reedición de las negociaciones del Estatut. Como in illo tempore, propuestas maximalistas fuera del marco legal español y reprimendas entre los partidos fueron entonces y son ahora el pan nuestro de cada día. Una legislatura perdida en busca de un Estatut que nadie pedía y que, para mí, es el origen de la paralización que sufre la acción política catalana de los últimos diez años si lo enfocamos desde el punto de vista de dar soluciones a los problemas reales de los catalanes que son hoy: la crisis, el paro asociado a ella, el fracaso escolar, las empresas que se van, los emprendedores que no pueden emprender, las universidades más caras pero no las más buenas, la salud pública desmantelándose con escándalos, los escándalos de las cajas de ahorro y las preferentes, la corrupción institucionalizada a ritmo del 3, el 4 o el 5% de comisión manchando a CIU, PSC, a un ex-Conseller de Governació de ERC o los viajes fantásticos de nuestro Síndic de Greuges (ICV)…y un largo etcétera. Y todavía algún iluso me trata de vender que con la independencia haremos reset se acabará todo esto y seremos la envidia del planeta. No va mejor por el resto de España, cierto, pero de este entuerto saldremos juntos y no separando, cosa que llevo tiempo diciéndolo y no parece que sea el único. Al parecer, los empresarios relevantes catalanes, un informe de La Caixa, algunas voces dentro de la propia CIU ya advierten que el camino elegido no parece ser el más adecuado.

No quisiera acabar sin acordarme de las últimas declaraciones de Junqueras metiéndole más presión a Pere Navarro diciéndole que no se puede aceptar la demanda socialista de hacer el proceso del derecho a decidir dentro del marco legal español porque los que deciden este marco son el PP y el PSOE. Lo dice y se queda tan ancho, como aquel del anuncio del Scattergories que se lo lleva de la mesa si no le aceptan pulpo como animal de compañía. Es decir, que como las reglas que nos hemos dado todos los españoles en el marco constitucional no me gustan porque gobiernan PP o PSOE me las salto a la torera e invento las mías y, además, las mías son democráticas porque ahora yo soy el que tiene el Scattergories (soy sujeto de jurídico y político). Pueril argumento el de Junqueras no habiendo nada más antidemocrático que negar las propias leyes democráticas. Nada más democrático que unas elecciones para cambiar el bipartidismo partitocrático del Congreso de los Diputados que es donde reside la soberanía. Difícil pero no imposible. Por ahí se empieza Oriol, por ahí, por convencer desde dentro del sistema, utilizando las reglas de juego del sistema para cambiar las normas y hacerlas mejor y no para inventar nuevas reglas ad hoc a tu causa y disfrazarlas de que las tuyas son democráticas y el resto de españoles unos antidemócratas. Oriol, un humilde capote: el artículo 92 de la Constitución sería un buen punto de partida.

No respetar el ordenamiento jurídico de nuestro estado de derecho nos resta credibilidad porque… quién nos dice que hoy son las españolas y mañana las europeas las normas que no gustan a Junqueras, Mas y demás precursores del manifiesto que más preocupa a los que sufren la crisis, a los jóvenes que emigran por falta de oportunidades y a los que esperan desesperados en unas listas de espera médicas de incierto final, a los que estan siendo investigados por corrupción también pero a esos por motivos “diferentes”, ya me entienden. Diez años bloqueados sin visos de que acabe pronto…y mientras sigamos languideciendo como si nada.

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