Felipe González, solución para el PSOE y para España

FELIPE

… con el equipo actual de Ferraz, o el que él quiera, podría ser la solución no sólo para el socialismo español, sino para el conjunto de España. Continúa siendo un político de gran calado, responsable, decidido y dispuesto a recuperar el cambio iniciado en 1982. El cambio positivo, naturalmente.

Enric Sopena en El Plural> 8/12/2012

Silvio Berlusconi (nacido en 1936) ha anunciado que presentará su candidatura a primer ministro del Gobierno italiano. No parece que el retorno de ‘il cavalieri’  sea  visto como un disparate por la mayoría de sus votantes  conservadores. El tecnócrata Monti, un personaje gris, no ha conseguido mejorar mucho la delicada situación de Italia. Ha sido respetado y nada más.

La izquierda italiana –el Partido Demócrata- acaba de elegir, vía primarias, a su líder, el veterano Pier Luigi Bersani, un político valioso aunque poco conocido. Las encuestas daban hasta ahora una cierta ventaja al centro-izquierda sobre la derecha. Pero habrá que ver si Berlusconi, a pesar de sus escándalos de todo género, incluida la corrupción política y empresarial, no vence finalmente a los demócratas.

El general De Gaulle. ¿Y por qué Felipe González (nacido en 1942) no hace algo similar a lo que ha hecho Berlusconi? Si lo hiciera, estamos casi seguros de que cambiaría en poco tiempo la tendencia negativa que arrastra el PSOE. Cuando el general Charles De Gaulle regresó a la política activa, en 1958, no era aquel militar joven que había contribuido a la derrota de los ejércitos nazis. Regresó en una coyuntura dramática para la República francesa.

El falso dogma. El canciller Conrad Adenauer fue elegido presidente del Gobierno en 1949-1963. Miterrand tenía 65 años cuando consiguió por fin ser presidente de la República francesa. O sea, que conviene romper el falso dogma de la juventud como garantía de buenos Gobiernos. Hay de todo, para bien y para mal. Como en botica.

Estadistas. Pero si repasamos las trayectorias de los presidentes mencionados, hay varias cosas comunes entre ellos. Procuraron ser presidentes estadistas y no sólo partidistas. Y, desde luego, sus mandatos llegaron en momentos enormemente difíciles y, por el contrario, lograron, más allá de sus errores –como todos los seres humanos-, estabilidad política.

Las recetas de Keynes. Felipe González, el presidente de los grandes aciertos sociales y socialdemócratas, aún puede darle la vuelta a la tortilla de una derecha insufrible y, sobre todo, a la estabilidad gubernamental ante la crisis. El mejor presidente norteamericano fue Frankil D. Roosevelt. Triunfó ante la crisis gracias, entre otras circunstancias, a las recetas de Keynes, tan despreciado por los neoliberales. Roosevelt murió enfermo, siendo presidente, a los sesenta y tres años.

Político de gran calado. Felipe González, con el equipo actual de Ferraz, o el que él quiera, podría ser la solución no sólo para el socialismo español, sino para el conjunto de España. Continúa siendo un político de gran calado, responsable, decidido y dispuesto a recuperar el cambio iniciado en 1982. El cambio positivo, naturalmente.

Por el sendero de la sensatez. No encaja que se le hagan homenajes de agradecimiento, cuando todavía le queda reconducir a España por el sendero de la sensatez, de la democracia consolidada, del progresismo, de la igualdad y del pacto social para proteger a los más débiles frente a los más poderosos.

Enric Sopena es director de ELPLURAL.COM

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