Antonio Miguel Carmona en Diario progresista> 27/11/2012

Cataluña sin gobierno: El PSC se ahoga en sus propias contradicciones, situación que revela que el PSOE tiene que tomar decisiones históricas sobre el discurso y los objetivos. Una situación que abre el debate en el Comité Federal, no sólo en relación a qué discurso debe llevar el PSOE en Cataluña, sino qué discurso y estrategia debe presentar en toda España. 

Artur Mas no ha alcanzado su penúltimo objetivo, su intención práctica, su sueño de obtener una mayoría absoluta que pueda impulsar un plan soberanista, un referéndum tan ilegal como antidemocrático, un sueño, eso sí, que consiga dormir a la sociedad catalana. Al contrario: su fracaso deja a la sociedad catalana sin gobierno.

No ha tenido siquiera éxito tendiendo una cortina de humo que tapara sin remedio el hecho de haber sido el peor presidente de la Generalitat de la democracia. En lo único que ha tenido éxito ha sido en conseguir que durante la campaña no se hable de los problemas financieros de la administración catalana, los recortes en el estado del bienestar y en los derechos ciudadanos.

La coalición de dos partidos, Convergència Democrática y Unió Democrática, han conseguido un descenso tan notable como  para poder continuar una política regional por una senda profundamente equivocada.

No haber alcanzado una mayoría suficiente, haberla incluso reducido de forma significativa, agrava el problema de Convergència habida cuenta que tampoco puede sumar a los diputados de Unió en el sueño de los injustos de querer segregar una parte del territorio nacional.

Nunca es democrática la decisión de una de las partes si, en puridad su decisión de segregarse del todo, destruye el todo. No veo, además, por las calles de Barcelona a los catalanes con ataques de ansiedad porque no les dejen manifestar su catalanidad.

Evidentemente por eso, según Metroscopia, el 71% de los catalanes se sienten españoles y catalanes al mismo tiempo. Por eso, Convergència,  ha llegado al final del camino donde el único paso a dar es al vacío. Un precipicio donde no le acompaña… ni Unió.

El partido más honesto en el mundo independentista, quien nunca ha negado su soberanismo, ha sido ERC, cuyo aumento ha sido relevante, aún no sumando suficiente para que los secesinistas sean más en la cámara catalana que en la pasada legislatura.

El PSC se ahoga en sus propias contradicciones, situación que revela que el PSOE tiene que tomar decisiones históricas sobre el discurso y los objetivos. Una situación que abre el debate en el Comité Federal, no sólo en relación a qué discurso debe llevar el PSOE en Cataluña, sino qué discurso y estrategia debe presentar en toda España.

Ahora sí que debemos estar a la altura de la gente. De lo contrario, la gente seguirá enviando a los malos políticos al lugar que les corresponde, su casa, el salón de donde no debía haber salido Artur Mas a iniciar un viaje en el que embarcó inútilmente a numerosos catalanes honrados.

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