Victoria de Rajoy y derrota de la Constitución.

La Constitución y quienes la defienden en su integridad tiene una vía de agua añadida. Un PSOE que está en caída hacia un abismo del que no se intuye el fondo. Los peores augurios para el PSC. Y los hechos hacen inevitable y urgente una revisión del modelo ideológico, del liderazgo y de la estructura organizativa de un partido histórico que pierde adhesión por unas vías de agua que hunden el barco.

Carlos Carnicero en su Blog> 24/10/2012 

Una radiografía sencilla de interpretar. Eclosión nacionalista en Euskadi, triunfo rotundo de Feijóo por encima de lo esperado, con rescate político para Rajoy incluido, y Rubalcaba enviado a la UVI con parada política cardiorrespiratoria. Su pronostico no puede ser peor. Está liquidado.

Quien peor parada sale de esta jornada es la Constitución española y el modelo autonómico. Clara mayoría soberanista en Euskadi en espera del Tsunami catalán del próximo 21 de Noviembre. La Constitución Española no da para más en su vertiente autonómica y se hace inevitable la revisión del modelo territorial antes de que los hechos hagan irreversible la secesión en Cataluña y Euskadi.

Es difícil imaginar una España viable sin que formen parte de su estado estas comunidades históricas. Por densidad demográfica, por potencia industrial y económica y por tradición histórica. Pero no hay nada imposible cuando la realidad lo dispone.

La Constitución y quienes la defienden en su integridad tiene una vía de agua añadida. Un PSOE que está en caída hacia un abismo del que no se intuye el fondo. Los peores augurios para el PSC. Y los hechos hacen inevitable y urgente una revisión del modelo ideológico, del liderazgo y de la estructura organizativa de un partido histórico que pierde adhesión por unas vías de agua que hunden el barco.

El PSOE ha sido durante la transición un pilar esencial de la articulación de la España de las autonomías. Ahora, su posición, confusa en el caso catalán, ni siquiera es determinante para el actual proyecto de España.

Emergencia nacional ante la hipótesis de marginalidad de quien ha sido el eje del centro izquierda español. La herencia de Zapatero se ha conocido ya y las plicas no pueden ser más demoledoras.

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