DIADA IV – YO YA FUI. AHORA NO IRÉ

… el sector mayoritario de la población de Catalunya, que había contribuido decisívamente a la recuperación de los derechos históricos del pueblo catalán, los trabajadores organizados en partidos y sindicatos, eran ahora rechazados por los nobles de rancio abolengo con apellidos catalanes de 3 generaciones, cuando la Catalunya del “som 6 milions” de 1980, estaba compuesta por 4 millones de nacidos en el resto de España.

Artículo de F. Xavier Marin (*) en su Blog

Mis 2 últimas manifestaciones del 11 de Septiembre, fueron las de 1977, donde el lema central que provocó la mayor manifestación en la historia de Catalunya, fue: “LLIBERTAT, AMNISTÍA, ESTATUT D’AUTONOMÍA”. Y la del 11-S-1979, previa al Referendum el 25 Octubre de 1979, donde aprobamos  L’ Estatut de Sau.

Hasta esos momentos el 11-S significaba una fecha de lucha por la reivindicación y recuperación de unos derechos autonómicos que ya tenía Catalunya durante la República Española. Reivindicación y lucha que siempre fue unida a la conquista de las libertades políticas y los derechos sociales para todos los pueblos de España.

A partir de ahí, los demás 11-S los consideré una “fiesta conmemorativa” (así la bautizaron los distintos Governs de la generalitat de CiU, durante 23 años); y teniendo en cuenta que quedó reducida a un “sentimiento patriótico” que rememoraba una derrota de hacía 300 años, ya nunca más me conmovió. Mis sentimientos socialistas siempre fueron apátridas (Algo tuvo que ver León Troski con eso).

“Som una nació” siempre fue una consigna que CiU y ERC utilizaron como elemento de cohesión grupal, para provocar sentimientos de polarización entre los nacionalistas españolistas y los nacionalistas catalanistas; ambos compartían un mismo objetivo, negar la existencia del otro, segregar, enfrentar, generar odios viscerales irracionales, hacer olvidar a la población llana que el explotador era el mismo patrón en Barcelona que en Madrid.

La lucha por los intangibles (banderas, himnos, sentimientos patrios) ha sido históricamente utilizada por la derecha política, para envolver y ocultar las luchas por los derechos sociales y políticos; cuando no para enfrentar a comunidades entre sí, exaltando conscientemente agravios comparativos, en vez de resolverlos e igualar derechos. “Cuanto más grande sean las mentiras de un gobierno, mayor será la bandera con la que querrá taparlas”

El PSC, desde su constitución en 1978, con una composición mayoritaria de clase  obrera, y en aquel momento con un 50% de nacidos fuera de Catalunya, fue considerado y atacado siempre por los sectores nacionalistas, como “botiflers”, “charnegos”, “gent de fora”, a los que se les escupía estos epítetos como insulto organizado en los actos del 11-S, a partir del primer Govern de CiU. (ver mi artículo del 14.7.2010 en este blog)

Es decir el sector mayoritario de la población de Catalunya, que había contribuido decisívamente a la recuperación de los derechos históricos del pueblo catalán, los trabajadores organizados en partidos y sindicatos, eran ahora rechazados por los nobles de rancio abolengo con apellidos catalanes de 3 generaciones, cuando la Catalunya del “som 6 milions” de 1980, estaba compuesta por 4 millones de nacidos en el resto de España. Terrible falta de generosidad, propia por otra parte del egoismo que preside a la derecha histórica.

Los trabajadores respondieron a los ataques de étnicistas y de clase con una reacción visceral, que no racional, absteniendose masívamente de ir a votar en las sucesivas elecciones autonómicas. Ese era precisamente el objetivo perseguido por los nacionalistas e independentistas. “Si ells no venen (els de fora), (nosaltres, els de casa) guanyem”.

Han ganado durante 23 años excitando bajos sentimientos para provocar la abstención. Este es su concepto de democracia y participación.

Durante todo ese tiempo, aprovecharon muy bien para tejer una red clientelista en los medios de comunicación, que ha contribuido decisivamente como aparato de propaganda del régimen, para imbuir ideología. En eso si se han aplicado la consigna Gramsciana: “Si quieres tener la hegemonía social, difunde ideología”

El período de 7 años de Governs de Progrès del tripartito, fue tan eficaz en el establecimiento de políticas sociales, niveladoras de derechos; como nefasto en sus políticas identitarias y de comunicación.

Lejos de aminorar y pulir los enfrentamientos con el resto de comunidades españolas, el resultado final y objetivo, es que las acrecentó.

Los odios viscerales de los sectores más radicales del independentismo, se reflejaron claramente en las agresiones que recibimos los socialistas en la manifestación del 10.VII.2010, contra la sentencia del TC. Nuestro “crimen” fue haber promovido un nuevo y mejor Estatut.

Nuestra gestión al frente de los medios de comunicación de la Generalitat, acabó por darle la puntilla al Govern de Progrès.

La marea que están creando alrededor de éste 11-S es absolutamente irresponsable. Inteligente por un lado porque con eso tapan los desaguisados y el descontento por los recortes sociales del Govern CiU+PP. Irresponsable por que el 12-S nos aboca al mismo posicionamiento de Ibarretxe en 2007 = fustración colectiva y adelanto electoral.

Concluyo aportando algunas citas célebres de personajes ilustres, que han pasado a la historia por su sapiencia: “Es el nacionalismo quien inventa la nación” (Eric Hobsbawm) .

 La Nación designa un particular fenómeno étnico-histórico y psicológico, dirigido a configurar un conjunto de hombres vinculados por lazos comunes de raza, historia, lengua, cultura y conciencia nacional.  Nación = “constructor sentimental y subjetivo creado por los nacionalistas para argumentar la independencia” (R.G.Cotarelo).   

 Reclamar la independencia de España es puro Chauvinismo = “una fuerza política que disgrega a la raza humana en un número cada vez mayor de unidades cada vez más pequeñas”(Arnold J. Toynbee).

 El Socialismo es universalista, aspira a la IGUALDAD del género humano, sin distinción de razas, credos, paises. Las fronteras nos hacen siempre más pequeños.

Francesc Xavier Marín, director de la escuela de formación del PSC

Anuncios