DIADA III – Cataluña is different: Toni Bolaño (El Debat)

En Cataluña nada es como parece y, mucho menos, cuando la fiebre del nacionalismo se dispara en vísperas del 11 de septiembre. El próximo martes, la Asamblea Nacional Catalana ha convocado una manifestación con un inequívoco lema que pide que Cataluña sea un nuevo estado de Europa. Sin temor a equivocarme, la manifestación tendrá un marcado carácter independentista.

 

La marcha tendrá, con seguridad, una gran concurrencia. Estarán todos los nacionalistas pero no todos se manifestarán por la independencia. Unió Democràtica, el partido de Duran, anima la manifestación a favor del Pacto Fiscal, no por la independencia. Mas no acudirá porque es el presidente, según sus palabras, aunque lo cierto es que tiene el 20 una cita con Rajoy, para poner encima de la mesa el Pacto Fiscal pero también para pedir liquidez inmediata. No parece conveniente su presencia en la gran marcha independentista si días después debe ir sumiso y cabizbajo a pedir a Rajoy que no cierre el grifo. Pero Convergència, su partido, si estará en la manifestación. Unos porque son independentistas, otros porque quieren serlo una vez fracase la negociación del pacto fiscal. Y otros porque quieren que la manifestación sea un argumento de Mas en la reunión con Rajoy. Que el presidente se haga valer ante el presidente español como único interlocutor.

 

Luego estarán los independentistas. Los que quieren alcanzar la independencia por vías democráticas y los que la quieren declarar de forma unilateral. Los que quieren que se produzca sin divisiones en la sociedad catalana y los que quieren tirar por la calle de en medio. También estarán algunos socialistas. Esos que argumentan que España está maltratando a Cataluña y que no es de recibo dejar la calle en manos de los nacionalistas. No estará su primer secretario, Pere Navarro, que de una forma clara ha dicho que los socialistas no son independentistas. Por tanto, no estará la gran mayoría del PSC. Tampoco los populares y, menos, Ciutadans.

 

Los nacionalistas, todos, pero cada uno a la suya. Cada uno con su bandera. Todos los partidos nacionalistas quieren tener su porción de protagonismo en la manifestación. El presidente de la Generalitat juega con un posible adelanto electoral y ante esta posibilidad todos quieren estar en la ‘pole’. No quieren perder ni un voto en la próxima legislatura.

 

La manifestación será un éxito pero no sabremos para quién. Los independentistas dirán que una gran mayoría quiere la secesión de España. Los convergentes, que España ha oído de forma nítida qué es Cataluña. Los democristianos, que los ciudadanos apoyan el pacto fiscal, y los versos sueltos del socialismo catalán, en franca minoría en el seno del partido, que la ciudadanía está harta de que Cataluña no tenga un modelo de financiación adecuado y de que España no tenga en cuenta la diferencia de Cataluña.

 

Interpretaciones para todos los gustos y que dejarán contentos a todos. Todos tendrán sus argumentos y la fiebre nacionalista bajará. Cataluña volverá a la realidad. Dejaremos la independencia a un lado e iremos a Madrid a pedir dinero. El de Adelson ya no llegará. Parece que se lo llevará Madrid. Pero no se crean, si hemos de hacer caso de las palabras del presidente catalán no es que Adelson le haya dicho que no a Cataluña, es Cataluña que le ha dicho a Adelson que el 31 de agosto se le acabó el plazo. Pues eso, nada es como parece. Cataluña is different.

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