¿Y si se equivocaron nuestros políticos?

Mercè Rivas en El Plural> 23/noviembre/2011

… el día en que Merkel y compañía ordenaron al presidente socialista una serie de medidas impopulares y cuestionables de recortes, éste hubiese bajado del avión procedente de Bruselas, hubiese convocado una rueda de prensa presentado su dimisión y convocado elecciones generales…

Tal como se veía venir el Partido Socialista ha tenido su peor resultado desde la muerte de Franco. Pero si hubiese elegido otro camino, ¿les hubiese ido mejor?

Las cifras cantan. El partido Popular arrasa y ahora comienza la era de entrega total y pasional a las órdenes de los mercados,  bancos o  de las agencias de calificación. Lo que el PSOE hacía titubeando y con mala conciencia, el PP lo va a hacer a toda prisa y con pavoneo.

Rajoy está formando su nuevo gobierno a base de llamadas telefónicas a banqueros y a sus compañeros Merkel y Sarkozy, según informa el propio PP.

Pero ¿podrían haber ido las cosas por otro derrotero? Estoy segura de que sí. Zapatero y su equipo podrían haber escogido otros dos caminos y quizás ahora estarían en una posición menos angustiosa y desvalida.

La primera posibilidad hubiese sido que el día en que Merkel y compañía ordenaron al presidente socialista una serie de medidas impopulares y cuestionables de recortes, éste hubiese bajado del avión procedente de Bruselas, hubiese convocado una rueda de prensa presentado su dimisión y convocado elecciones generales.

La razón: un líder socialdemócrata no puede firmar ese tipo de recortes a una población que lo está pasando mal. Por lo tanto, no hubiese tocado las pensiones ni los sueldos de los funcionarios ni se hubiese tirado a los brazos de los banqueros como cualquier amante de turno.

Seguramente esas elecciones las  hubiese ganado el Partido Popular, el cual  solito y con alegría hubiese hecho el trabajo sucio (lo que va a hacer ahora) aunque eso les hubiese pasado factura y en estos momentos estuviesen  sin votos  y llorando por las esquinas.

La segunda opción hubiese sido la islandesa. Poco caso han hecho nuestros políticos y nuestros medios de comunicación a  ese frío país del norte de Europa  que reaccionó con agallas a la crisis.

Los islandeses supieron ver que la austeridad y sus efectos expansivos no les iban a llevar a ningún lado. De hecho lo que sí observaban era cómo las medidas de recortes estaban llevando a Grecia a una depresión cada vez más profunda.

Según Paul Krugman, Premio Nobel de economía 2008,”Islandia era supuestamente el ejemplo perfecto de desastre económico: sus banqueros fuera de control cargaron al pais con unas deudas enormes y lo  dejaron  en una situación desesperada”.

Pero los isleños del hielo no quisieron ser convencionales y mientras los demás rescataban a los banqueros ellos dejaron que se arruinasen y al mismo tiempo ampliaron su red de seguridad social. Protegieron a la población.

“Mientras que todos los demás estaban obsesionados con tratar de aplacar a los inversores internacionales, Islandia impuso controles temporales a los movimientos de capital para darse a sí misma cierto margen de maniobra”, añade Krugman.

Tras numerosas  manifestaciones y caceroladas consiguieron la dimisión del gobierno, redactar una nueva constitución y encarcelar a los responsables de la debacle económica.

La Carta magna la redactaron 25 ciudadanos escogidos por el pueblo y a través de las redes sociales fueron recogiendo opiniones y sugerencias de toda la ciudadanía. A continuación se convocó un referéndum en el cual votaron masivamente no pagar a los bancos la deuda, a pesar de que el Fondo Monetario Internación les congeló sus préstamos y les amenazó con el fin del mundo.

El siguiente paso fue llevar ante los tribunales a los autores reales de la crisis. Emitieron órdenes internacionales de busca y captura contra los banqueros implicados que ya habían huido del país.

Y ustedes se preguntarán ¿y cómo les ha ido a los islandeses? Desde luego lo han pasado mal y han tenido un descenso del nivel de vida (¿nosotros no?) pero han conseguido frenar el paro, han sabido proteger a sus ciudadanos  y poco a poco van saliendo de la crisis.

Y ante estos hechos quizás nos tengamos que preguntar: si alguna de estas dos posibilidades se hubiesen llevado a cabo en España, ¿hubiésemos sufrido menos?, ¿estaríamos mejor?

 Mercè Rivas Torres es periodista y escritora

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